Por Teresa Donoso
12 abril, 2016

Pregúntame una vez más cómo lo hago para celebrar Navidad y lo lamentarás.

Ser hijo de padres divorciados no es sencillo, incluso si últimamente es algo bastante común. Independiente de si tus padres se llevan fantástico, se han casado otra vez o ya han prácticamente olvidado todo el incidente, eso no significa que para los hijos deje de tener importancia. El divorcio de los padres puede marcar un antes y un después en nuestras vidas, y aunque eso no significa necesariamente que sea un evento traumático, sí significa que no hablamos del tema de forma ligera.

Así que si conoces a alguien que sea hijo de padres divorciados, piénsalo dos veces antes de tratar de animarlo con todo eso de “al menos recibes el doble de regalos para Navidad”.

1. ¿Crees que volverán a estar juntos?”


Honestamente, no lo sé. Puede que sí, puede que no, realmente nadie quiere pensar o hablar de esas cosas. Si no eres cercano a la persona, no deberías hacer este tipo de preguntas.


2. “¿Crees que tus padres se vuelvan a casar pronto?

Independiente de lo bien que alguien se pueda tomar el divorcio de sus padres, eso no significa que estamos listos para pensar en nuestros nuevos padrastros. Al final, todos desearíamos que nuestros padres estuvieran juntos y que nuestra familia fuese como antes.


3. “Debe ser increíble recibir el doble de regalos para Navidad y tu cumpleaños”


Sí, claro. Recibir el doble de regalos no compensa el hecho de que te tienes que dividir para Navidad y Año Nuevo y que nunca más pasarás estas fiestas con tus dos padres al mismo tiempo. Así que no, no es un consuelo.


4. “Suena terrible. Me alegro de que mis padres aún estén juntos”

Yo también me alegro de que lo estén pero… ¿es necesario recordarme que los míos no lo están? Este comentario es totalmente desafortunado y poco aceptable.


5. “¿Es raro tener medios hermanos?”


Una vez más, si no eres cercano o amigo de la persona en cuestión, es mejor no hacer este tipo de preguntas. Además, ‘raro’ es una palabra un poco fuerte para hablar sobre una familia que es más grande que la familia promedio. Al final, son tus hermanos te guste o no.


6. “¿Aún te molesta el tema? Pero si pasó hace mucho tiempo”

No existe una cantidad de tiempo establecida para superar algo como esto. A algunas personas no les importa mucho y lo superan inmediatamente, otros necesitan años para comprenderlo. 


7. “Para tu graduación, ¿los invitarás a los dos?”


¿Te importa? Juntar a ambos padres a veces es sencillo y en otras ocasiones es un dolor de cabeza y definitivamente no es un tema que quieras discutir detalladamente. Es lo que es y lo aceptas, pero tampoco necesitas recordarlo a cada segundo. 


8. “A veces desearía que mis padres también se divorciaran”

Incluso si de verdad te sientes así, es de muy mal gusto decirle esto a alguien. Puede que quieras apoyarlo de esta forma, pero al final del día tus padres siguen juntos y los de esta persona no. En vez de eso, podrías decir ‘No imagino como te sientes, ¿quieres hablar?’.


9. “Si te casas ¿quién te llevará al altar? ¿tu papá?”


¿Es necesario hablar de esto ahora?


10. “Bueno, casi todo el mundo se divorcia hoy en día”

Lo que no hace que sea más sencillo aceptarlo o vivir el largo proceso de divorcio. 


11. “¿Quién crees que se case otra vez primero?”


No lo sé, ¿quieres que haga mis apuestas?


12. “Quizás por eso te cuesta tener relaciones amorosas estables”

Sí, claro. Adiós, esta conversación se acaba de terminar.

A la hora de hablar de temas difíciles como estos, es mejor seguir la regla universal: mientras más tacto, mejor.

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