Por Valentinne Rudolphy
31 diciembre, 2015

No te importa ser la pequeña mientras sigas siendo «su» pequeña.

A la familia no la puedes elegir. Menos eliges en qué orden vas a nacer tú. Resulta que cuando llegaste al mundo, ya había alguien antes que tú. Y no cualquier persona, sino que un hermano mayor. Estás atado a él y sus locuras y personalidad durante toda la vida... pero con los años te ha comenzado a encantar. Un hermano siempre es increíble, por más defectos o peleas que puedan tener.

1. Son una segunda figura paterna

2. Aunque lo niegue, intenta conocer y comprender tus gustos

Al menos hace el esfuerzo de aprender los nombres de tus bandas favoritas.

3. Tuviste que soportar más de alguna broma pesada

4. De hecho, soportaste cientos de ellas durante tu infancia

Lucha libre, peleas de almohadas, y más de algún mechón de cabello que te arrancó…

5. Sabe que no puede tomar una decisión amorosa sin consultarle a ti, su hermanita

Aunque a veces simula como que tu opinión nunca fue importante.

6. Tienen bromas que si tus padres escucharan, lo reprenderían

7. Más de alguna vez tuviste que seguirle el juego

Alguna fiesta secreta, o una chica que entró silenciosamente al cuarto que está al lado del tuyo. Ni hablar de la hora a la que llegó muchas noches…

8. Puede resultar un poco sobreprotector, sobre todo cuando se trata de hombres

¡Ni hablar de que le toquen a la hermana!

9. Siempre que estaba con sus amigos intentabas llamar su atención

De seguro te gustaba alguno de su grupo…

10. Cuando creciste comprendiste que no mentía: él sí sabía por lo que estabas pasando y siempre te quiso cuidar

11. Te sigue tratando como a su pequeña bebé

Igual te agrada. No te puedes quejar.

12. Aún ya crecidos debes soportar sus bromas, a veces demasiado crueles

Pero lo amas igual.

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