Por Teresa Donoso
18 diciembre, 2015

“No tenía ni idea de que sufría de ansiedad post parto. No entendía la razón por la que no podía comer, dormir o levantarme sin sentirme mareada”.

La depresión post parto es mucho más común de lo que parece. Según la OMS cerca del 13% de las madres que dan a luz padecen de depresión post parto entre 1 a 12 meses luego del nacimiento de sus bebés. Los síntomas muchas veces parecen no ser exactamente racionales, algo que hace más complejo que las mujeres decidan buscar ayuda. ¿No se supone que ese debería ser el momento más feliz de la vida de una mujer?  Al parecer, no siempre es así. Las mujeres a continuación cuentan su experiencia y el momento definitivo en el que supieron que necesitaban ayuda. Si sientes algo similar, no dudes en buscar terapia o hablar con tus seres queridos al respecto.

1. Ella pensaba que era otra cosa

“No tenía idea que sufría de ansiedad post parto. No entendía la razón por la que no podía comer, dormir o levantarme sin sentirme mareada. Pensaba que era mi oído medio, que tenía una infección. Después, luego de una semana de confusión, fui al doctor”.

-Jessica


 2. No quería hacerles daño, pero no sentía nada

“Tuve trillizos. Recuerdo una ocasión en la que los bebés tenían cerca de 6 semanas. Los alimentaba y los cambiaba. Me sentía como un robot. Recuerdo haber pensado que debería sentir algo, que debería estar presente. Había esperando tanto para ser madre pero no sentía nada. No era feliz”.

-Lorena


3. Ella pensaba que era sólo estrés por el trabajo

“Comencé a tener pensamientos extraños y mucha ansiedad una semana antes de volver a trabajar. Pensé que era por volver a la oficina y estar lejos de mi bebé. Pero dos semanas después comencé a tener ataques de pánico y supe que tenía que ir a terapia”.

-Laura


4. Le tomó años entender lo que pasaba

“Después del nacimiento de mi segunda hija sentía como que estaba atrapada en una neblina. Al recordar los últimos 4 años de mi vida y darme cuenta de lo que sentía y la forma en la que actuaba me di cuenta que no era normal y que necesitaba ayuda”.

-Catalina


5. Quería su vida de vuelta

“Pensé que lloraría cuando viera a mi hija por primera vez, pero no sentí nada. No quería tocarla y dejé que desde el comienzo mi esposo hiciera todo. No quería alimentarla ni abrazarla, sólo quería de vuelta mi vida”.

-Sara


6. Ella sentía mucha rabia y resentimiento

“Mi esposo había salido por el fin de semana y de pronto sentí mucha rabia y resentimiento porque mi vida había cambiado mucho con el nacimiento de nuestra hija y la de él no. En ese momento me puse a pensar en lo mucho que había estado llorando últimamente y me di cuenta que no había sido yo misma desde que había dado a luz”.

-Bárbara


7. Sentía que era el fin

“La segunda noche que pasé en el hospital luego de dar a luz fue el momento en el que todo cambió. Había estado despierta durante 60 horas, había tenido un parto muy traumático y mi bebé no dejaba de llorar. No podía dormir y lo único que hacía era mirar la oscuridad sintiendo que me estaba perdiendo en ella”.

-Anónima


8. Supo que algo no andaba bien desde el primer momento

“Supe desde el primer momento en el que tomé en brazos a mi hijo que algo no andaba bien. Me aterraba decirle algo a alguien porque no quería que me quitaran mi bebé. Cuatro semanas después me internaron por psicosis post parto”.

-Sofía


9. Lloraba mientras la amamantaba

“Lloraba cuando mi bebé lloraba. Lloraba mientras la alimentaba y cuando la cambiaba. Mi esposo me preguntaba qué me pasaba y yo sólo sacudía mi cabeza, con lágrimas en los ojos y le decía que no sabía”.

-Lucía

Si crees que estás sufriendo de alguna trastorno post parto no dudes en consultar a tu doctor. No temas ni sientas vergüenza, no significa que no ames a tu hijo, sólo quiere decir que estás pasando por un momento complejo y que necesitas ayuda antes de poder tomar tu rol de madre. Apóyate en tus seres queridos y tus más cercanos. Pronto todo volverá a la normalidad.

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