Por Monserrat Fuentes
26 abril, 2018

“Estaba muy dilatada. Apenas llegué a mi habitación, me puse una toalla en la boca y empecé a pujar. NUNCA sentí tanto dolor en mi vida”, reveló Tia Freeman.

Hay historias que suenan sumamente increíbles y está la historia de una chica estadounidense de 22 años llamada Tia Freeman. La valiente muchacha la extraña y completamente sorprendente forma en que dio a luz a su primer hijo sola y en un país que no conocía.

Tia reveló todo en Twitter como tuvo a su bebé en el baño de un hotel en Turquía sin supervisión médica ni nadie que pudiera ayudarla.

Tia Freeman/Twitter
Tia Freeman/Twitter

La historia parte así, Tia es un miembro de la Fuerza Aérea de Estados Unidos que hace poco descubrió que tenía un avanzado embarazo. En enero pasado supo que esperaba a su primer hijo y que se encontraba en el tercer trimestre de gestación.

Cuando se enteró que su embarazo ya tenía planes (y los pasajes comprados) para irse de vacaciones a visitar a un amigo a Alemania y no iba a dejar que estar encinta le impidiera viajar, así se arriesgó y tomó el vuelo.

Una vez en el avión sintió que todo estaba bien y que no tenía de que preocuparse, según contó a BuzzFeed, pero después de probar la comida que le dieron a bordo comenzó a sentirse enferma. 

Tia creyó que era solo un caso de intoxicación alimentaria y no le dio importancia, así que se acomodó para dormir durante el resto de viaje hasta la escala en Estambul, Turquía.

“Logré soportarlo hasta que aterrizamos, pero cuando desperté los calambres comenzaron a ponerse cada vez peor y estaba como: ‘está bien, solo quiero llegar al hotel’. Es mi escala y solo estoy aquí (Estambul, Turquía) durante 17 horas. Pero pasar la aduana tomó HOOORRRRRAAAAAAASSSSSSS”, tuiteó la chica.

Comenzó a sentirse cada vez peor y peor, estaba en la fila para pasar por la aduana y sentía que en cualquier momento iba a desfallecer.

“En este punto siento que estoy a punto de desmayarme. Estoy sudando. Siento que tengo que vomitar. Estoy pasando por eso. Entonces estoy como: ‘esperar un minuto, ¿estoy en trabajo de parto?'”, continuó.

Decidida a no dar a luz en el aeropuerto soportó el dolor hasta que finalmente llegó al hotel, una vez allí ya no podía negar que estaba a segundos de dar a luz a su hijo. Pero estaba sola y en un país que no hablaba su idioma, no sabía a quién recurrir, ni siquiera sabía cuales eran los números de emergencia.

Ya no podía hacer nada, así que buscó en Youtube “cómo dar a luz a tu propio bebé”, reveló en BuzzFeed, optando por un parto en el agua. Llenó la bañera y pujó hasta que el bebé llegó al mundo.

“Mis contracciones ya estaban a cada minuto. Estaba muy dilatada. Apenas llegué a mi habitación, me puse una toalla en la boca y empecé a pujar. NUNCA sentí tanto dolor en mi vida, fue como si me estuvieran abriendo. ¿DONDE ESTABA MI EPIDURAL?”.

Según Tia, luego de las contracciones le tomó poco tiempo dar a luz a su hijo, en pocos minutos vio aparecer la cabecita de bebé hasta que el niño salió por completo y flotó en el agua.

Ya había pasado la peor parte, pero aún quedaba trabajo, tenía que cortar el cordón umbilical, como no tenía los utensilios  necesarios, hirvió los cordones de sus zapatos para esterilizarlos, usándolos como abrazaderas.

Después de eso limpió el baño, le dio pecho al bebé y se fue a dormir, estaba tan exhausta que ni se preocupó el visitar un hospital. A la mañana siguiente fue directo al aeropuerto.

“Cuando llegué allí, los trabajadores del aeropuerto se están volviendo locos porque se notaba que el bebé estaba recién nacido. Yo no cargaba ropa de bebé ni nada, por lo que pensaron que era una traficante de personas tratando de sacar a un bebé de contrabando“, tuiteó.

Afortunadamente pudo comprobar que efectivamente era la madre y que acababa de dar a luz. Después de eso el personal del aeropuerto fue muy amable e inclusive le regalaron su primer conjunto de ropita, la dejaron volar hasta a casa e hicieron los trámites con la embajada de Estados Unidos para que pudiera tener su certificado de nacimiento.

Tia Freeman/Twitter

Le preguntaron si podían tomarle una foto y pocos minutos más tarde estaba rodeada de fotógrafos y periodistas.

Tia Freeman/Twitter
Tia Freeman/Twitter

Xavier Ata nació complemente sano y sin ninguna complicación, es un bebé fuerte. Ahora tenía que volver a su hogar, lugar en el que nadie sabía que estaba embarazada. “Todos se enteraron un par de días después de su nacimiento”, dijo. Le contó a su madre y ella enloqueció tanto que le contó a todo el mundo. “¡Cuando volví, incluso nuestros chicos de cuidado del césped lo sabían!”.

Ahora el bebé tiene siete semanas de vida y se ve así:

Tia Freeman/Twitter
Tia Freeman/Twitter
Tia Freeman/Twitter
Tia Freeman/Twitter

Su historia ha sido retuiteada miles de veces.

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