Por Francisca García
19 junio, 2017

«Me alegra que hayamos comenzado a criar a nuestras hijas más como a nuestros hijos. Pero nunca funcionará hasta que criemos a nuestros hijos más como a nuestras hijas.»

Desde hace un tiempo que a las niñas les venimos enseñando sobre el feminismo. Muchas veces sin saberlo, simplemente con dejar que nuestras hijas elijan los juguetes, ropa, o películas que quieran, les estamos enseñando que ellas son capaces de decidir quienes son y qué quieren de la vida. Pero no hemos hecho lo mismo con nuestros hijos.

Sé lo que se están preguntando. ¿No es lo lógico centrarnos en las niñas, considerando que ellas son las que se ven afectadas por el machismo?

Y tendrían toda la razón. Lo que pasa es que no es sólo eso en lo que deberíamos centrarnos. Porque al final el mundo lo compartimos entre todos, y no sirve de nada que nos empoderemos entre nosotras mientras que hayan personas que creen que no cabemos en la misma categoría que los hombres. Que nuestra posición en la sociedad se encuentra más abajo.

Por eso hay que enseñarles a nuestros hijos a ser hombres feministas. Porque el feminismo no sólo nos beneficia a nosotras, los beneficia a ellos también. Se trata de criar a nuestros hijos e hijas de tal forma, que la igualdad les resulte tan natural como respirar.

Gloria Steinem, una reconocida activista feminista, dice: «Me alegra que hayamos comenzado a criar a nuestras hijas más como a nuestros hijos. Pero nunca funcionará hasta que criemos a nuestros hijos más como a nuestras hijas.»

Pero entendemos que esto puede ser territorio nuevo para muchos padres, entonces aquí les damos una especie de ‘manual de instrucciones’ para criar a sus hijos bajo el alero del feminismo.

1. Deja que muestre sus sentimientos.

A estas alturas, ya todos deberían saber que la frase «los hombres no lloran» es ridícula. Si los hombres no lloran, ¿Por qué está llorando tu hijo? Simplemente no tiene sentido y le produce embotellamientos sentimentales a los niños, quienes se sienten menos o creen que llorar está mal. Deja que tu hijo llore. Deja que se ría como loco. Déjalo sentir vergüenza, timidez. Simplemente déjalo ser. Porque de lo contrario terminamos con hombres que creen que las mujeres son débiles por tener sentimientos, y que son incapaces de demostrar los suyos. 

Xiomara Parra

2. Muéstrale hombres sensibles y mujeres rudas.

Esto significa que como las chicas pueden ser fanáticas de Batman, los chicos también pueden ser fanáticos de la Mujer Maravilla. Esto está bastante claro, y en realidad sólo significa que los niños deben tener modelos de conducta, y para obtenerlos tienen que replicarlos de algún lado aparte de los padres mismos. Hay que exponerlos a figuras de hombres feministas, hombres que respetan a las mujeres y las tratan como un igual, y a figuras de mujeres fuertes y sensibles. La diversidad es clave aquí.

Xiomara Parra

3. Deja que encuentre él mismo su identidad.

Si resulta que un día tu hijo prendió la televisión, vio un video de Ariana Grande y decidió que quiere pintarse los ojos igual que ella, DÉJALO. Muchos creen que esto incita a los niños a ser homosexuales, y tengo dos respuestas a eso: Primero, ser homosexual se nace, no se hace. Y segundo, ¿Y si lo fuera qué? La diferencia no la va a hacer pintarse las uñas, créeme. Hay que dejar a los niños elegir lo que quieran tanto como a las niñas. Los juguetes son gran parte de este criterio, y aplica la misma regla.

Xiomara Parra

4. Enséñale que nadie va a hacer las cosas por él.

Que cumpla con las reglas del hogar tanto como su hermana. Que ambos laven los platos, y hagan la cama, y cocinen, y cuiden a su hermano menor. Que los dos estudien, y que los dos se hagan responsables de sus errores. Muchas veces nos encontramos con familias donde las mujeres se dedican a los quehaceres del hogar y los hombres no. Esto significa que cuando el niño crezca y tenga una pareja, va a esperar que su casa funcione de la misma forma, y eso no está bien. Hay que enseñarle a dividir las tareas del hogar equitativamente.

Xiomara Parra

5. Que tenga amigas mujeres.

Esta es bien simple: Tener amigas mujeres hace que los hombres las vean como personas, y no objetos sexuales. Si cada vez que trae una amiga a la casa le dicen «que linda tu novia» o «uy ya veo que está pasando ahí», le estás metiendo en cabeza que su amiga nunca va a ser sólo su amiga, sino que tiene que ser algo más. Y ya que andamos en eso…

Xiomara Parra

6. Déjale claro que no tiene derechos sobre el cuerpo de nadie más.

Enséñale a preguntar antes de tocar a otra persona, en especial si no la conoce. El consentimiento es una parte muy importante de las relaciones, ya sean sexuales o personales. Siguiendo la misma línea, hay que darles a entender que no es una palabra firme, que siempre significa eso mismo: Que no. 

Xiomara Parra

7. No dejes que insulte a otros por su género, y enséñale que no debe aceptar que otros los usen tampoco.

Lo último que queremos son más personas usando frases como «corres como niña» o «¿Eres niña acaso?». En serio, si no lo volviera a escuchar nunca sería una persona muy, muy feliz.

Xiomara Parra

Si se dan cuenta estas instrucciones tienen mucho más que ver con ser una persona buena y libre que con roles de género. Y ese es exactamente el punto.

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