Por Alvaro Valenzuela
27 noviembre, 2015

“Investigué mucho por internet y decidí hacerlo. Fumé apenas dos caladas. Y el dolor se fue”.

Sindy Ortiz estaba en la sala de parto de un hospital de la ciudad de Talcahuano en Chile. Estaba en una camilla aguantando el dolor que le daba cada cierto tiempo por las contracciones. En esa espera, una funcionaria del hospital le hizo ciertas preguntas sobre su historial clínico. Una de las preguntas fue si consumía algún tipo de droga. Ella respondió primero que no y luego precisó que había consumido marihuana una semana antes del parto para aliviar un dolor que sentía en sus manos. Horas después de esto vendría todo un embrollo judicial que la tiene alejada de su pequeña bebé recién nacida.

Esto dijo la madre después al diario Las Últimas Noticias de Chile:

“En el embarazo me descalcifiqué y me empezaron a doler las articulaciones de las manos. Mi ginecólogo me dijo que no podía recetarme otra cosa que paracetamol porque era lo único que comprobadamente no le hacía daño al bebé, pero el dolor que sentía era demasiado. Era como si me retorcieran las manos”.

La mujer consultó a un naturista que le habían recomendado unos amigos y este le dijo que fumara marihuana, que no le sucedería nada malo al bebé.

“Investigué mucho por internet y decidí hacerlo. Fumé apenas dos caladas. Y el dolor se fue”.

El 19 de noviembre de 2015, a las 0:04 , Sindy dio a luz a un bebé completamente normal y sano. Midió 54 centímetros y pesó 3,09 kilogramos. Cerca de las 7 de la mañana de ese mismo día, dos funcionarias del hospital le dicen a Sindy que por orden del tribunal de familia local debían llevarse al bebé, porque unos exámenes toxicológicos que le habían practicado a ella habían dado positivos.

“Se llevaron a mi guagüita y me quedé allí sola, en esa sala común con las demás mamás, con la diferencia que ellas estaban con sus bebés y yo no tenía a nadie en mis brazos”.

Desde ese día Sindy tiene prohibido amamantar a su bebé y sólo puede verla tres veces al día por no más de una hora o una hora y media. Ella y su pareja están a la espera de lo que decida el tribunal el 3 de diciembre de 2015 para ver si pueden sacar a su hija del hospital.

“Nos han tratado como delincuentes. Como si fuésemos drogadictos. Me he sentido pésimo. Hasta me tienen prohibido darle pecho a mi hija y por fumar marihuana una sola vez por motivos medicinales”.

La directora subrogante del hospital, Patricia Sánchez, explicó al mismo medio que se cumplieron todos los protocolos que exigen las leyes chilenas. Al parecer, según los exámenes que le tomaron a la mamá, existe un riesgo para el bebé. La hija de Sindy deberá estar en el hospital hasta que se le hagan todos los exámenes que permitan confirmar que su estado de salud es óptimo.

El doctor Jorge Sandoval, jefe del Servicio de Ginecología y Obstetricia de la Universidad de Chile, entrevistado por LUN, dijo que está comprobado que el consumo de marihuana durante el embarazo puede afectar el crecimiento y el desarrollo neurológico del feto debido a los tóxicos que contiene esta hierba. Sin embargo, el médico aclaró que un par de caladas no debieran producir ningún problema.

El doctor también se refirió a la importancia del contacto entre una madre y su hijo recién nacido. Ya que esto es fundamental para el desarrollo neurológico del bebé y para la salud mental de la madre.

¿Qué opinas al respecto? ¿Conoces algún caso similar en tu país?

Puede interesarte