Por Daniela Morano
14 diciembre, 2018

«Estaba al borde de las lágrimas porque Wyatt gritaba y James estaba cansado. De la nada, una mamá me dice ‘aquí, pasa tú antes, sé como se siente'», escribió en Facebook.

Cuando se trata de ser madre, hay muchas cosas del día a día que se vuelven el doble de difíciles si se lleva a un bebé o un niño cerca. Puede ser hacer filas en el supermercado, viajar en avión, conducir un coche, etc. Esos son pocos ejemplos al lado de la difícil realidad que viven. 

Becca Kinsey pensó que sería una buena idea viajar sola junto a su hijos de 2 y 5 años en un avión. James y Wyatt estaban exhaustos de tanta fila y papeleo antes de subir al avión, pues como sabrán, los niños se aburren fácilmente. 

«Estaba al borde de las lágrimas porque Wyatt gritaba y James estaba cansado. De la nada, una mamá me dice ‘aquí, pasa tú antes, sé como se siente'», escribió Becca en su Facebook. 

Becca Kinsey

La mujer la dejó pasar antes en la fila para que subiera pronto al avión mientras Wyatt comenzaba a quedarse dormido. El problema es que ahora además de todas sus maletas, debía llevar en brazo a uno de sus hijos y evitar que el otro escapara por ahí. 

Otra mujer la ve y le dice «pásame todo, yo lo llevo». Cuando Becca le agradece a ambas le dicen «no te preocupes, vamos a asegurarnos de que subas a ese vuelo».

Becca Kinsey

Impresionada por su amabilidad, Becca no sabía cómo reaccionar. La segunda mujer tomó todas sus cosas y las pasó por seguridad. 

Sin embargo justo en ese momento, cuando ya se habían sentado en el avión y pensó que todo había terminado, su hijo despierta y comienza a gritar otra vez.

45 minutos después de haber despegado, «un ángel se me acerca y me dice ‘ se ve como que necesitas un descanso’ y lleva a Wyatt el resto del vuelo Y lo lleva a recoger el equipaje, le entrega su mochila, me abraza y me dice ‘feliz navidad'».

Sin duda que de eso se trata el espíritu navideño, ¡esperemos que más gente se contagie!

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