Por Catalina Yob
11 octubre, 2017

Muchas aseguraron que pasaron años hasta que se dieron cuenta por lo que estaban atravesando.

A pesar de tratarse de una problemática cada vez más frecuente entre las mujeres, la depresión posparto suele no ser comentada públicamente e incluso desestimada por parte de quienes no logran visibilizar la miseria que viven algunas mujeres que desarrollan depresión tras dar a luz. Además de conllevar síntomas como insomnio, pérdida de apetito e irritabilidad, dicha afección provoca que la madre tenga dificultades para vincularse con su propio bebé.

El proceso para desarrollar lazos con el bebé desde el momento de la concepción se vuelve casi imposible cuando la mujer atraviesa este tipo de depresión. Los efectos incluso pueden incluir que la madre busque hacerse daño o al bebé, los cuales pueden intensificarse con un segundo embarazo.

1. Mi hijo prefería a mi marido, lo cual me resultaba muy angustioso:

Mara Parra/ Upsocl

“Empecé a darme cuenta de que algo no iba bien cuando sentí la rabia más profunda que he sentido nunca. A veces me sentía como si quisiera ir por la calle destrozando parabrisas con un bate de béisbol. También me sentía como atrapada tras una espesa telaraña intentando comunicarme y conectar con otros, pero sin que nadie pudiera escucharme; en especial mi bebé, con el cual quería establecer un vínculo desesperadamente y simplemente no podía hacerlo de la forma que deseaba. Mi hijo prefería a mi marido, lo cual me resultaba muy angustioso”.

– Ali, California.


2. Puse a mi hijo en la cuna y llamé a mi pareja inmediatamente:  

Mara Parra/ Upsocl

“Estaba tumbada en la cama intentando dormir a mi hijo de 6 meses. Ya había empezado a sentirme sobrepasada por la ansiedad, la falta de sueño y la depresión cuando vi varias arañas arrastrándose por mi bebé. Lo golpeé con una almohada sin pensar, intentando apartar a las arañas. Aparté la almohada y me di cuenta de que no había arañas. Empecé a llorar y sentí pánico. Dejé a mi hijo en su cuna y llamé a mi pareja inmediatamente. En una hora nos dirigimos a nuestro hospital local, donde me dijeron que estaba teniendo un episodio psicótico debido a mi depresión posparto y a mi trastorno de estrés postraumático”.

-Anónimo.


3.  Sabía que los vómitos no eran normales:

Mara Parra/ Upsocl

“Sabía que los vómitos no eran normales. Empezaron muy rápido después del parto, unas 3 semanas. Todo lo vomitaba. Después comenzaron los intensos pensamientos y planes de huir, junto con el conflicto de querer y odiar a mi hija al mismo tiempo. Sabía que eso no podía ser normal, ¿verdad?”.

Stephanie, Connecticut.


4. Yo sollozaba mientras la amamantaba:

Mara Parra/ Upsocl

“Lloraba siempre que mi bebé lloraba. Todas y cada una de las veces. Yo sollozaba mientras la amamantaba y le cambiaba el pañal y la acunaba. Mi marido me preguntaba qué ocurría y yo simplemente negaba con la cabeza, con las lágrimas corriéndome por las mejillas, y decía: ‘no lo sé'”.

– Lucy, Florida.


5.  Todos los días deseaba que se interrumpiera el embarazo: 

Mara Parra/ Upsocl

“Estaba embarazada de 5 meses de mi segundo hijo y bañando a mi hija de 15 meses. Había tenido pensamientos horribles desde que había nacido mi primer hija y todos los días deseaba que se interrumpiera el embarazo… pero fue la sensación en ese momento de que no iba a ser capaz de evitar que mis pensamientos de ahogar a mi hija se transformaran en acciones lo que me hizo admitir que algo iba realmente mal”.

– Liz, Nueva York.


6.  Ni siquiera reconocí la voz que salió de mí:

Mara Parra/ Upsocl

“Mi hijo de 7 meses estaba llorando frente a mí. Me sentía como si nunca tuviera un momento para mí misma. Él era extremadamente dependiente, solo dormía en mis brazos y lloraba todo el rato. Sentí cómo la ira se acumulaba en mi interior, subiendo desde el fondo del estómago hasta los hombros, hasta que salió de mí con una explosión. Grité a mi bebé. Ni siquiera reconocí la voz que salió de mí. Incluso aunque en ese punto apenas era funcional, no descubrí hasta ese momento que algo iba muy mal”.

– Kristin, Wisconsin.


7.  Sabía desde el primer momento en que sostuve a mi hijo…

Mara Parra/ Upsocl

“Sabía desde el primer momento en que sostuve a mi hijo que necesitaba ayuda, pero me aterraba decirle a nadie lo que sentía porque no quería que me apartaran de mi bebé. Cuatro semanas más tarde me hospitalizaron por psicosis posparto”.

– Sarah, Washington.


8. Sentía cómo el suelo cedía bajo mis pies:

Mara Parra/ Upsocl

“La segunda noche en el hospital me derrumbé. Había estado despierta durante 60 horas, había experimentado un parto extremadamente traumático y mi bebé no dejaba de gritar. Sentía cómo el suelo cedía bajo mis pies. Incluso con la oportunidad de dormir esa noche miré fijamente a la oscuridad y supe que estaba siendo tragada por ella”.

-Anónimo.


9. No sabía que podías tener trastorno de estrés postraumático debido al parto:

Mara Parra/ Upsocl

“Supe que algo no iba bien cuando estábamos asistiendo a clases de preparación al parto y a la lactancia y tuve que dejar la clase. Salí fuera y simplemente corrí, porque no sabía qué otra cosa hacer para reducir el entumecimiento de mi cerebro. No sabía que podías tener trastorno de estrés postraumático debido al parto”.

-Alicia G.


10. No podía vocalizar mis pensamientos y me sentía completamente confundida…

Mara Parra/ Upsocl

“Me di cuenta de que lo que tenía era más que agotamiento cuando no podía vocalizar mis pensamientos y me sentía completamente confundida, mientras que antes tenía mucho control. Sabía que no era normal tener tanta energía como tenía cuando no podía dormir en absoluto”.

– Heidi, Michigan.