Por Laura Silva
8 octubre, 2015

Porque cuando mi bebé duerme y me encuentro sola, solo veo dolor

Soy madre. Serlo me ha traído una de las alegrías más grandes que he tenido en mi vida, sino la más enorme – aún quiero dejarme sorprender por lo que está por venir. Pero desde que este pequeño ser abrió sus ojos y movió su boca, llegando definitivamente a mi vida, todo ha cambiado y para mejor.

Siento que muchas cosas que antes tenían sentido, ahora las tienen. Y me da una fuerza que no sé de dónde sale, de qué parte de mí procede, porque antes no la podía encontrar. Pero ahí está, guiándome siempre hacia delante.

large-3

CCTV.

Soy madre y soy soltera. Y eso está bien, pues ya dije lo alegre que esta nueva vida me había hecho. Pero también, en lo no tan profundo de mi corazón, existe dolor. Un dolor grande y a puerta cerrada. Sé que muchas mujeres pasan por esto, por tener el doble de confusión, de responsabilidad, de culpas, de preguntas, de sacrificio y el doble de alegrías.

Y está bien, creo que con eso puedo convivir. No niego que me gustaría tener a mi lado al padre de mi hija, en este viaje solitario, pero a la vez acompañado de una persona a la que debes cuidar, proteger, y que necesita de ti como nadie más lo hará en esta vida.

large-2

GoFundMe.

Pero quiero a ese hombre no para cambiar pañales, y decirme que todo estará bien. Sino porque lo amo. Porque cuando decidió que no quería participar de esta etapa inesperada, de este viaje turbulento, no solo dejó a mi pequeña sin su padre, también me dejó a mí con el corazón a carne viva, completamente roto.

Y me gustaría que no fuese así. Que no doliera tanto. Porque quiero ser fuerte. Porque cuando estoy a solas con mi bebé durmiendo, tengo ese dolor que me come por dentro. Sigo siendo humana, además de madre. Sigo siendo joven, e ingenua, y torpe. Y enamorada de un hombre que no dio la talla para mí.

large-1

Odezsa.

Es una alegría, que pocas veces se torna agridulce. Gracias a Dios la tengo a ella, que no me deja caer, que no me deja detenerme mucho tiempo para pensar en este sentimiento. Sé que no lo merezco, y debería concentrarme solo en el amor nuevo que tengo hoy. Por eso, solo lo guardo para mí.

Algún día ese dolor se irá, por ahora no dejaré que me ciegue: nuestra vida es mi pequeña y yo, y sé que por más amor que albergue en mi corazón, la única manera de que te dejaría volver junto a mí sería por ella, por la bebé. Por mí, aunque me cueste decirlo, nunca más.

Puede interesarte