Por Camila Cáceres
10 octubre, 2017

La feliz madre sólo tiene 28 años.

Tony y Jackie Kay tuvieron a su primera hija, Emily, al año de casarse. Pensaban que en su casita de Suffolk, Inglaterra, tenían la familia más perfecta del mundo hasta que la niña entendió el concepto de los hermanos alrededor de los dos años. ¿Por qué otros niños tenían hermanos y ella estaba sola? Después de mucho hablarlo, decidieron mudarse y comenzaron a planear un segundo bebé.

Es una cosa un poco apabullante cuando lo piensas de verdad, teniendo ya una niña pequeña, ¿y sumarle un bebé? Puro caos.

Sin embargo, Jackie decidió que era capaz de dejar su empleo para tener la familia con la que siempre soñó.

Lucy Laing

Fue muy afortunado que se lo plantearan así, porque cuando el médico le dijo que esperaba gemelas fue una sorpresa maravillosa. Emily aún entendía poco, pero estaba feliz.

Las nombraron Sarah y Paige, y los primeros meses no procesaron mucho más que las necesidades de sus hijas. Jackie tenía las manos llenas en casa y Tony estaba muy dedicado a su trabajo en el Ministerio de Justicia británico para asegurar a su familia el mejor estilo de vida posible.

Y aún así lograron algo que no pensaban posible.

Cuando Sarah y Paige sólo tenían cuatro meses, Jackie comenzó a sentirse extraña. Tenía nauseas. Todo la hacía sentir cansada.

Realmente no esperaba que el doctor le dijera que… ¡Estaba embarazada otra vez!

Y no sólo estaba embarazada: ¡Una vez más eran gemelos!

“Me puse muy feliz, pero también estaba terriblemente preocupada de cómo íbamos a poder con la carga de dos pares de gemelos, nacidos en un lapso tan pequeño de tiempo. Las niñas sólo tenían cuatro meses y que me dijeran que esperaba otro par de gemelos, buenos, quedé muy abrumada”.

Jackie Kay

Esta vez se trataba de dos niños a quienes bautizaron Wesley y Nicholas.

Lucy Laing

“Es mucho trabajo, pero amo ser la madre de todos estos niños.

La clave está en tener una rutina estricta para todos. Tienes que ser increíblemente organizado. Y funciona, pero tampoco estamos planeando agregarle más a la familia. Dos pares de gemelos es suficiente para cualquiera”.

Jackie Kay

La más feliz es Emily, que pasó de hija única a la mayor de cinco. Nunca le va a faltar con quien jugar y está ansiosa por poder enseñarle a sus hermanos todo sobre el mundo.

Esperemos que le dure hasta la adolescencia.