Por Camila Cáceres
11 septiembre, 2017

Paternidad nivel: GENIO.

No tengo hijos, pero paso mucho tiempo con mis sobrinos de cuatro y seis años. Puedo empatizar totalmente con lo difícil que es lograr que se acostumbren a lavar sus dientes todos los días y sé que no es que los adultos no le pongan dedicación, sino que a veces realmente ya no puedes negociar con terroristas y TIENES que ponerte creativo.

Henry Warren comparte en Twitter muchas cosas sobre su vida, incluyendo su eterna batalla para que su hijo de ocho años, Sam, se lave los dientes.

Recientemente, cuando su hijo perdió uno de sus dientes, Henry se iluminó con la idea de pedir “ayuda externa”.

Por eso es que Sam pasó dos días decepcionado, sin encontrar una moneda bajo su almohada, hasta la tercera mañana encontrar una moneda y una muy particular carta.

“Querido Sr. Warren:

Esta carta es para informarle que hemos recibido su diente y está siendo procesado por nuestro sistema.

Habrá notado que hubo una tardanza en el pago de su diente, señor Warren, y es mi deber informarle que esto se debe a la condición en la que encontramos su diente. Esperamos un cierto nivel de uso en los dientes que encontramos. Sin embargo, su diente debió ser enviado al laboratorio para analizarlo”.

“Creemos que eso se debe a una falta de cuidados y atención por parte de su persona. Hemos detectado más que rastros de Fanta(tm) y cantidades residuales de tanto cereal como chocolate que no han sido removidos por una técnica apropiada de cepillado dental. Recomendamos revisar su técnica con urgencia.

Señor Warren, aceptaremos el diente en esta ocasión pero necesitamos que nos asegure que la condición de su próximo diente será significativamente mejor o tendremos que conservar el pago.

Atentamente,

Barry. T. Hada de los dientes”.

Actualmente este tuit tiene más de seis mil retuits y le gusta a más de 17 mil personas. Twitter está realmente enamorado de esta creativa carta.

“¿Dónde estaba Barry cuando mi niño estaba perdiendo los dientes y yo estaba perdiendo mi sanidad?”

“¡La dieta es tan importante como el cepillado! Pero muy buen trabajo”.

“¡Esto es genial! Voy a empezar a recomendarle a los padres de mis pacientes que hagan lo mismo: darles donde les duele”.

“¡Nuestra hada de los dientes tuvo que escribir que no encontró el diente porque habían demasiados juguetes en la cama!”

“Nivel de paternidad: experto”.

Una mujer incluso reveló que no es el primero en retratar la burocracia de los dientes sueltos:

“Cuando tenía 6 años, mi hermana se tragó su diente. Mi padre, un abogado, le escribió “Un Afidávit por un Diente Perdido” para que dejara de llorar. Tiene hasta notas al pie”.

Muchos padres han declarado que imitarán la iniciativa de Warren.

Barry tiene muchas cartas por escribir.

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