Por Catalina Yob
26 abril, 2017

«Fue horrible».

Decidió gastarle una broma y terminó siendo la víctima de la situación. Su novia estaba alisando su cabello, como es de costumbre, y él se acercó de forma sigilosa al baño, se detuvo justo atrás de ella y expuso su pene sin que ella pudiera darse cuenta. Al interior de la intimidad de una pareja esto podría parecer relativamente normal, pero lo cierto es que de un segundo a otro la situación se le escapó completamente de las manos. 

Siguiendo la jugarreta, la novia de Dan Dunn sujetó el alisador con sus manos y aludiendo el movimiento que hace un cocodrilo, abrió y cerró rápidamente las pinzas del utensilio de belleza. Todo parecía indicar que se trataba de un hilarante momento entre ambos hasta que de forma intencional, su novia agarró con las pinzas precalentadas a 230 grados el miembro de Dan, quien naturalmente gritó de dolor. 

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El chico de 27 años nunca imaginó que la jugarreta terminaría de esta forma, sobre todo porque no era la primera vez que hacía algo de estas características. 

Tras el fatal incidente, Dan acudió a un centro hospitalario, en donde trataron sus severas quemaduras que habían sido tratadas previamente con agua fría. En el hospital, las enfermeras le aplicaron pomadas y compresas frías que lograron aliviar el angustiante dolor que sentía en aquel momento. 

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«Fue horrible. Ningún hombre debería jamás experimentar un dolor como este. Estuve al borde de desmayarme».

Su novia declaró a The Sun que cuando se dio cuenta que Dan estaba molestándola, le advirtió que no estaba de humor, pero aún así él persistió. Cuando comenzó a mover las tenazas de su alisador, el chico de 27 años tropezó y la agarró de su ropa de dormir, momento en el que ella pasó a llevar su miembro. 

«Comencé a mover las tenazas como un cocodrilo para que él finalmente se fuera mientras ambos reíamos. Pero en un segundo el tropezó, me agarró de mi ropa y yo accidentalmente lo sujeté con las tenazas, sólo por un segundo. Él estaba gimiendo de dolor, así que corrí al baño en busca de agua fría. Él estaba agonizando».

Tras su visita al hospital, Dan debe caminar con extremo cuidado y dormir con una almohada entre sus piernas para sopesar el dolor que le provoca el roce. Sin duda alguna, este chico aprendió su lección. .

 

 

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