Por Cristofer García
26 noviembre, 2021

“Me siento muy bien cuando sé que mi sangre, algo que tengo gratis, puede ayudar a alguien. Además, donar es algo que no duele, no engorda. Solo hace bien. Es sensacional”, enfatizó doña Valeria, quien vive en Río de Janeiro, Brasil.

Existen personas que, sin esperar nada a cambio, ayudan a otros y realizan acciones solidarias por el simple deseo de no querer ver a las demás personas sufrir. Así es el caso de Doña Valeria, una abuela de 63 años de Río de Janeiro, Brasil, quien se ha dedicado durante 25 años a donar sangre y plaquetas.

En todo ese lapso, Valeria ha ayudado a salvar a unas 832 personas gracias a su donación, según publicó el medio local Globo Play, de acuerdo a la organización benéfica Razones para Creer.

Globo Play

Esta abuela de Copacabana no ha intentar no dejar de donar sangre desde 1996, porque es una labor sumamente importante para ella. “Las únicas veces que no pude donar fue hace un par de años, cuando el Banco de Sangre HemoRío sufría de falta de equipo, y al comienzo de la pandemia de COVID-19, cuando todo cerró”, comentó.

Desde muy joven quiso ser partícipe de esta noble causa, pero al principio no podía porque no tenía el peso corporal necesario de 50 kilogramos. Fue a la edad de 38 años que finalmente pudo hacer su primera donación.

Globo Play

“Es genial donar porque te va bien. Además de hacer el bien a otras personas, porque sales con luz, te vas a casa con tranquilidad”, expresó.

Cada 4 meses puede donar sangres, mientras que las plaquetas pueden ser una vez al mes. “Hace algún tiempo, un amigo que vivía en Belo Horizonte tenía leucemia y necesitaba una donación de plaquetas. Luego descubrí que para donar plaquetas se puede todos los meses. La sangre necesita más tiempo”, explicó.

Además, Valeria resaltó que una bolsa de sangre puede ayudar a cuatro personas mientras que una de plaquetas al doble. Y, sacando las cuentas, si Valeria ha hecho 208 visitas al banco de sangre según sus registros, serían en total 832 personas las que resultaron beneficiadas con su donación.

Globo Play

“¡Se siente realmente bien! Me siento muy bien cuando sé que mi sangre, algo que tengo gratis, puede ayudar a alguien. Además, donar es algo que no duele, no engorda. Solo hace bien. Es sensacional. Voy a donar hasta que no pueda más”, enfatizó.

Puede interesarte