Por Macarena Faunes
10 octubre, 2019

«El trabajo es pura salud», afirma Juan José Álvarez. Hace 13 años dejó México y emigró a Estados Unidos. Ejerce 50 horas semanales en diferentes campos de California. Espera algún día reencontrarse con su familia.

Cuando tuve una situación complicada en mi casa por temas monetarios, salí a trabajar como cualquier persona normal. Quedarme durmiendo en mi casa mientras veía cómo mis seres queridos se sacrificaban no era una opción para mí. Haré todo lo que está a mi alcance para que a mi familia no le falte nada, tal como lo hizo el siguiente protagonista.

Un abuelito de 78 años trabaja como campesino en Estados Unidos para mantener a su familia en México. Llegó a la potencia mundial en 2016. Sus 11 hijos y su esposa Rosalba se quedaron en su ciudad natal, Morelia. Con mucho esfuerzo y dedicación logró pagar la educación universitaria de cuatro de sus hijas. Es todo un ejemplo de superación.

Univisión.

«Me vine buscando la vida», contó Juan José Álvarez o «Josefón» a Univisión. Ejerce 50 horas semanales a todo sol. Aún así, confiesa que se siente de lo mejor y que cuando se cae en el terreno, se quita el dolor «a puras caricias».

Univisión.

Dejó México hace 13 años a su México para ayudar a su familia económicamente. No encontró trabajo como albañil. A sus 63 años emigró a EE.UU. y se estableció en Dinuba, una localidad ubicada en el Valle Central de California.

Univisión.

 

Comenzó a trabajar en largos turnos en distintas labores y terrenos. Solo descansaba los domingos, pero todo el esfuerzo vale la pena si es para sacar adelante a sus retoños.

Univisión.

En tres años juntó el dinero suficiente para costar la Universidad de 4 de sus 11 hijas. Sus ojos se iluminan de orgullo cuando habla de su retoña doctora y de otras dos que se convirtieron en profesoras.

Hace 13 años que no ve a su familia. No los ha abrazado en más de una década, pero ellos lo siguen queriendo como el primer día. Esperan con ansias su regreso, aunque todavía no tiene una fecha estipulada.

A pesar de su avanzada edad, Juan José no dejará de trabajar para mantener a sus seres queridos. Deja atrás el cansancio que siente por las agotadoras jornadas laborales y da lo mejor de él para entregar un trabajo de primera. Sin duda, un ejemplo a imitar para todos los jóvenes.

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