Por Camilo Morales
1 agosto, 2022

Mary Turrell y Derek Brown tuvieron que convivir en plena cuarentena en una residencia de ancianos y se dieron cuenta que eran el uno para el otro. “La vida puede ser dura, pero me trajo a mi hombre perfecto”, dijo ella.

No es necesario ser joven para enamorarse, ya que los sentimientos de amor y cariño pueden llegar en cualquier momento de la vida. Incluso si ese afecto es tan intenso que las personas deciden unirse para siempre y celebrar un matrimonio.

Así lo vivieron Mary Turrell y Derek Brown, dos ancianos de 77 años que se conocieron en una residencia de adultos mayores y se enamoraron “a primera vista“.

Portsmouth News/Solent News

Según narró Metro UK, la relación entre ambos nació en plena pandemia durante 2020, cuando Derek se mudó al hogar de ancianos en donde Mary vivía desde hace 5 años. “Fue amor a primera vista. Él es lo que siempre quise“, contó la mujer.

Juntos comenzaron a realizar varias actividades que fueron estrechando su relación. “Cantamos, pintamos, bailamos, si es que puedo mantenerme en pie. La mayoría de las cosas las hacemos juntos. La vida puede ser dura, pero me trajo a mi hombre perfecto“, agregó Mary.

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A medida que la relación comenzó a tornarse más seria, los dos sabían que era el momento de casarse. Así, celebraron un gran evento en el Easterlea Rest Home en Denmead, en Hampshire, Reino Unido, en el que estuvieron presentes sus familiares y amigos.

Para Derek haberse topado en los últimos años a Mary fue casi como un milagro, ya que siente que ella es su “mujer perfecta”.

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Nos juntamos y desde entonces hemos estado muy unidos. Es una buena chica“, dijo Derek, quien llegó hasta la residencia luego de que una sobrina lo convenciera de que era la mejor opción para vivir.

Desde el refugio también están encantados con la historia de amor que se protagonizó en sus inmediaciones. “Fue la primera boda que organizamos y estamos felices de que dos de nuestros residentes hayan encontrado el amor (…) Desde entonces se han vuelto inseparables“, comentó la gerente del lugar, Carol Boyce-Flowers.

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