Por Cristofer García
14 abril, 2020

Después de 52 años de matrimonio, nunca habían estado tan separados como ahora que Giorgio se enfermó por COVID-19. Pero su amor es más fuerte que todo.

Tierno reencuentro. Estos dos abuelitos, que han estado casados por 52 años, tuvieron que ser separados por un tiempo debido a la actual pandemia del nuevo coronavirus. Nunca habían estado tan separados desde que él, Giorgio, enfermó por COVID-19. Sin embargo, encontraron al forma de volver a estar juntos. Pudieron abrazarse de nuevo.

Demuestran que para el amor no hay edad, y quién más que ellos para afirmarlo, si han estado juntos por más de medio siglo. Ahora, cuando la situación es complicada se necesitan más el uno al otro.

Hospital de Cremona

El corazón de Giorgio no podía soportar más la lejanía de su amada. Se lo decía todos los días a las enfermeras que lo cuidaban. Hasta que un día Rosa también fue internada en el Hospital de Cremona, en Italia.

«En esta época aprendimos a conocerlo y él a conocernos. Se estableció un hermoso vínculo. Giorgio es una de esas personas de las que no puedes hacer más que encariñarte, nunca un gemido, siempre un gracias. En algún momento nos confesó la tristeza que sentía porque quería volver a casa con su Rosa«, dijo Manuela Denti, coordinadora de ginecología en ese hospital.

Hospital de Cremona
Hospital de Cremona

Por suerte, la condición de su esposa no fue tan grave y logró superar esta misma enfermedad con rapidez. No obstante, los trabajadores de salud vieron la oportunidad de reencontrar estos dos enamorados.

Facebook: Hospital Cremona

«Mi colega Carla Garello y yo no dudamos un momento. Acordamos que se reunieran, sorpresa», comentó Denti. Quisieron darle un regalo especial al pobre Giorgio, quien había pasado los últimos días muy triste.

Hospital de Cremona

«Fue una de esas reuniones que no se olvidan. Ninguno de nosotros pudo contener las lágrimas. Un largo abrazo, dulces palabras, diez minutos de ternura y el deseo de asegurarse de las condiciones de salud mutuas».

Lamentablemente los dos no pudieron marcharse juntos a casa como tanto les hubiera gustado. «El único arrepentimiento es no haberlos podido dar de alta juntos. Esperemos que Jorge llegue pronto a Rosa en la Levata», concluyó Denti.

Hospital de Cremona

En casa estará Rosa esperando con su perro Willy, con quien viven desde hace 17 años. Ella saben que Giorgio es un valiente que podrá con esta adversidad para reencontrarse juntos de nuevo.

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