Por Diego Aspillaga
18 mayo, 2020

Mike Cain no dudó en ponerse una mascarilla y pararse en la calle con su andador hasta que alguien se detuviera para llevarlo a la tienda y comprarle una dulce sorpresa al amor de su vida. La empresa de chocolates conoció su historia y le regaló un año de golosinas para que siguiera disfrutando con su novia.

Un tierno anciano de 93 años se ha transformado en toda una celebridad de internet al demostrar que el amor no tiene edad y siempre hay tiempo para mantener viva la llama del cariño.

Durante las últimas dos décadas, el veterano de guerra Mike Cain, de 93 años, le ha estado dando a su dulce Doris Jerman, de 94, sus barras de chocolate favoritas todas las noches.

NBC7 San Diego

Aunque la pareja no está casada, Cain admite que Doris es el amor de su vida. Todas las noches, les encanta compartir unos trozos de chocolate y mirarse a los ojos. Esta tierna y deliciosa tradición ha sido clave para mantener la llama de su amor durante los últimos 20 años.

Sin embargo, cuando la pandemia de COVID-19 golpeó a Estados Unidos, le resultó muy difícil tener en sus manos sus barras de chocolate favoritas. Tanto Mike como Doris forman parte del grupo etario que más riesgo corre si contraen la enfermedad, por lo que esta hermosa tradición tuvo que ser suspendida indefinidamente.

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El coronavirus, sin embargo, no sería capaz de detener a Mike por mucho tiempo. Luego de pensarlo detenidamente y tomar todas las precauciones, el hombre decidió salir de su casa para comprarle un chocolate a su novia a como de lugar.

En una entrevista con NBC San Diego, Cain dijo: «No comemos todo el bar, solo un par de piezas».

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Y aunque un par de trozos de chocolate podrían no parecer un gran problema, Cain sabía que tenía que tener en sus manos esos sabrosos bocados para que Doris no sintiera que ella ocupó el segundo lugar durante la pandemia de COVID-19. Incluso cuando las cosas han sido difíciles, ella ocupa el primer lugar en su corazón.

Decidido y con una mascarilla en la cara para evitar contagiarse, el hombre salió de su casa de retiro se paró en la calle con su pulgar arriba: quería llegar a la tienda de cualquier forma posible.

Para su suerte,  Richard Farmer justo pasaba por ahí y se detuvo para ayudarlo. «Iba a casa a almorzar alrededor de las 12:30 o 1:00 de la tarde «, dijo Farmer. «Cuando doblé una esquina para subir la colina hacia mi casa, vi a un pequeño anciano en la calle».

Richard Farmer

Cain le dijo a Farmer que solo quería hacer un viaje a la tienda del dólar para comprarle chocolate a Doris, el hombre dejó todos sus planes para ayudar al adorable anciano.

Antes de que Cain se subiera al auto de Farmer, usó toallitas desinfectantes para limpiarlo. Ambos hombres usaron cubiertas faciales para prevenir la propagación del virus. Cuando Farmer le preguntó a Cain qué estaba obteniendo en la tienda, el viejo veterano fue sincero y al grano.

«Él dijo: ‘Bueno, rompemos uno todas las noches, y lo compartimos, y me voy. Así que necesito ir a la tienda de 99 centavos para comprar más barras de Hershey «, dijo Farmer, quien se transformó en el nuevo amigo del anciano.

Richard Farmer

La tierna historia de este abuelito y su novia se volvió viral de inmediato.

El gesto del hombre derritió los corazones de miles de personas que se ofrecieron a llevarle chocolates a él y a Doris e incluso motivó a los dueños de la empresa Hershey’s a regalarle un año de golosinas gratis para que pueda disfrutar de esta dulce tradición con su novia sin arriesgar su vida en el proceso.

 

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