Por Camilo Morales
7 octubre, 2021

“Parecía que había estado viviendo con ella durante años. Estábamos conectados”, dijo Jim Adams de 78 años, quien conoció a Audrey Coutts tras estar casado durante 38 años y quedar viudo.

La pandemia de COVID-19 azotó al mundo y provocó que la vida de millones de personas se viera afectada, ya sea en la salud, en la economía y en las relaciones sociales. A pesar de lo que significó para gran parte de la población, hubo personas cuyas vidas cambiaron de formas que no se imaginaban.

Ese fue el caso de Jim Adams y Audrey Coutts, de 78 y 79 años respectivamente, quienes en medio de la crisis sanitaria mundial encontraron el amor de una forma muy poco habitual.

Julie Rand

Y es que, según información de Oprah Daily, los ancianos se conocieron a través de una página web de citas llamada Silver Singles en medio de la pandemia de coronavirus. A través de conversaciones virtuales se dieron cuenta que tenían química y que eran el uno para el otro.

No les bastó mucho para hacer conexión, ya que según Jim se encontró con Audrey la primera vez que visitó el sitio. “Solo me tomó un día encontrarla. Después de eso ya no necesitaba entrar más. Dije, ‘Bueno, tengo que conocer a esta persona que está tan loca como yo“, detalló.

Julie Rand

Jim, quien es pintor y profesor jubilado, quedó viudo en 2017, luego de estar casado durante 38 años y haber tenido dos hijos y dos nietos. En medio de la cuarentena y de las tardes aburridas en Vancouver, Estados Unidos, se dio cuenta que tenía que hacer algo para cambiar su rutina.

Fue así que llegó hasta el sitio de citas, el cual calcula la compatibilidad de sus usuarios, los cuales son mayores de 50 años, a través de gustos e intereses. Ahí se topó con Audrey, con quien tenía un 94% de compatibilidad.

Julie Rand

Audrey llevaba 33 años divorciada y era usuaria del sitio hace mucho tiempo. Al conversar por primera vez con Jim dijo que “simplemente encajamos, hicimos clic. Todavía no sabemos porqué no fue un 100% de compatibilidad“.

Su relación siguió evolucionando hasta que Jim le pidió matrimonio. “Parecía que había estado viviendo con ella durante años. Estábamos conectados (…) La única razón por la que me tomó tanto tiempo proponerme fue que tenía que encontrar el anillo, y eso me llevó meses“, explicó el anciano.

Audrey Coutts

Luego de casarse pudieron mudarse juntos y ahora viven en Canadá. “Vivimos en una calle tranquila y tenemos una vida tranquila“, finalizó Jim.

Puede interesarte