Por Alejandro Basulto
11 febrero, 2020

Con 1,80 metros y 135 kilos, tenía que perder peso para calificar como el donante que requería su hermano.

James y Dalton Ignley, son dos gemelos que se quieren mucho. No solo nacieron juntos, sino que además, tienen un vínculo especial que está aún por sobre su parecido físico. Ellos son capaces de cambiar totalmente su vida por el otro.

Gemelos Ingley

Todas la aventuras que tuvieron juntos, como cuando engañaban a sus profesores al intercambiar sus lugares, son parte de una historia de hermandad, que a pesar de que crecieron y que cada uno llevó adelante sus propios proyectos familiares y profesionales, siguen tan vigente como de cuando eran niños.

Gemelos Ingley

Pero este par tuvo su momento más importante cuando, Dalton, de 25 años, se encontró en la necesidad de realizar un transplante de riñón. Fue en su trabajo, en una empresa local de servicios de eliminación de desechos, que de repente sintió que su presión estaba fuera de control. Subió cerca de los 200 por sobre 180.

“Me llevaron al hospital… por afecciones similares a un derrame cerebral (…) Me dijeron: ‘Bueno, parece que tienes un problema renal’ (…) Pensé: ‘¿Cómo puedo tener insuficiencia renal? No estoy enfermo’ (…) En ese momento fue como un shock. ¿Cómo me está pasando esto a mí, un joven de 26 años?”

– contó Dalton a Today.

Gemelos Ingley

El diagnóstico detallado era una inflamación de los filtros del riñón llamada glomerulonefritis, la cual sin ser genética, es una de las principales causas de insuficiencia renal. Él estaba en la etapa 3. Hasta que en abril del 2017 necesitó hacer diálisis en casa.

Gemelos Ingley

Fue a principios el 2018 cuando enfermó de neumonía y cambió a hemodiálisis, requiriendo de una máquina y de un riñón artificial. Tuvo que dejar de trabajar, y el trasplante de riñón apareció como una necesidad. Y es ahí cuando su gemelo, James, apareció en su rescate.

“No creo que realmente le haya pedido que done (…) Él automáticamente dijo que sí”

– declaró Dalton.

Gemelos Ingley

Su hermano James, que era compatible con él, quiso ser su donante. Pero para eso, este gerente de viajes de un hotel, tenía que bajar varios kilogramos. Con 1,80 metros y 135 kilos, tenía que perder peso para calificar como el donante que requería su hermano.

Gemelos Ingley

Ante esa situación, pasó menos tiempo viajando, dejó de tomar bebidas azucaradas y básicamente cambió integralmente su dieta. Además de que empezó por ejemplo, a subir las escaleras en vez de tomar el ascensor. Pasó el tiempo y llegó a perder 28 kilogramos. Objetivo logrado.

En mayo del 2018 transplantaron el riñón de James a Dalton, y la cirugía resultó plenamente exitosa. Ni siquiera necesitando Dalton medicamentos para el rechazo del cuerpo a un órgano externo. Porque este era de su hermano, su gemelo idéntico. Quien ahora pesa 124 kilos y esta feliz de haber mejorado su salud, pero más contento está de haber ayudado a su hermano.

 

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