Por Alejandro Basulto
16 septiembre, 2020

Luke Marston y Joshua Nichols, dos jóvenes americanos trabajan día y noche para plantar flores y arbustos polinizadores que sirvan de hábitat y alimento para estos insectos tan importantes.

La amenaza del calentamiento global ha significado que muchas personas, sean estas, autoridades, empresarios o integrantes de diversas organizaciones, se unan en pos del medio ambiente. Gente que ante una crisis climática que amenaza la vida en la tierra, se han puesto manos a la obra para proteger la fauna, la flora y los ecosistemas en general. Siendo tal vez uno de los seres vivos más importantes para el cuidado del planeta, las abejas, insectos que realizan el imprescindible trabajo de la polinización, tan necesario para el crecimiento y la proliferación de la vida vegetal en la Tierra.

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Ante esto, diferentes grupos, compuestos por profesionales y voluntarios, han decidido actuar para proteger a estos valiosos insectos. Pero en Virginia, quienes llevan la bandera por la protección y cuidado de las abejas, no cursan estudios superiores ni tienen una larga trayectoria trabajando por el medio ambiente. Sino que son niños. Más precisamente unos adolescentes de 14 años llamados Luke Marston y Joshua Nichols, quienes en marzo fueron noticia tras recibir a aproximadamente a 100 personas en una especie de fiesta en su jardín, previo a que se tomarán medidas ante el COVID-19. Sin embargo, más que una celebración, esta instancia fue una reunión para ponerse manos a la obra.

The Bee Byway / Facebook

Porque los asistentes de esta fiesta, se desplegaron en 30 sitios en la ciudad de Newport News, incluyendo parques, jardines de museos y patios de recintos educacionales. Todo con la finalidad de plantar flores y arbustos que sirvan para los polinizadores. Seres vivos que según una estimación de la FAO (Organización del Alimento y la Agricultura de las Naciones Unidas), tienen a un 40% de sus especies en riesgo de extinción, especialmente, las abejas y las mariposas. Lamentable realidad que es producto de la depredación de sus hábitats naturales.

The Bee Byway / Facebook

Ante esto, Joshua y Luke han decidido actuar. Por lo que juntos organizaron el evento de siembra masiva, que tuvo como objetivo construir un hábitat de polinizadores de 20 kilómetros, al que ellos llaman Bee Byway. Todo con la finalidad de entregarle a estos animales, sean insectos, aves u otras especies, un hogar en el que puedan vivir sana y seguramente. En contraposición a las zonas donde se utilizan pesticidas agrícolas, que amenazan la salud de las abejas y otros de estos nobles trabajadores por el medio ambiente. Sin olvidar que la expansión de granjas masivas, que solo cultivan uno o dos tipos de cultivos, reemplazando el hábitat nativo, también han disminuido la biodiversidad vegetal de la que dependen abejas, abejorros y mariposas.

The Bee Byway / Facebook

Esta realidad fue la que motivó a Joshua y Luke a idear Bee Byway, en el contexto de su participación en una competencia de aprendizaje STEM, llamada First Lego League. Ambos son amigos desde que tenían 6 años, y desde el 2013 han participado en dicho concurso. Interiorizándose en los polinizadores, luego de que la temática del proyecto de investigación del programa fueran los “aliados animales”. Ahí ellos eligieron los “abejorros”, abriéndoseles un mundo ante el cual tenían que actuar. Por ello por ejemplo, idearon los Bees in a Box, unas cajas de madera de cedro para que los abejorros aniden, junto con otro kit para cultivar plantas con flores. Iniciativa que no fue suficiente, por lo que instaron a otros a sumarse, y a que cada persona tenga un jardín para polinizadores en su casa.

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