Por Luis Lizama
19 noviembre, 2020

La tarde del 31 de diciembre de 2010, Diana perdió la vida a manos de un hombre. Como en muchos casos, la denuncia quedó en nada. Su padre juró no descansar hasta hacer justicia y años más tarde lo consiguió. El asesino fue condenado a más de 60 años de prisión.

Muchas veces la justicia no cumple su labor. Casos y ejemplos hay por montón: Uno de ellos el ocurrido con Diana Suárez. Ocurrido la tarde del 31 de diciembre de 2010 y conmocionó a una comunidad entera. Su padre juró no descansar hasta hacer justicia, sin importar el tiempo que le tomase.

José Suárez trabajaba como albañil, pero dejó todo para convertirse en un verdadero experto en leyes. Pasó el tiempo y pudo llevar a prisión al asesino de su hija. Lo hizo en su honor.

Archivo personal

El 4 de octubre de 2010 Diana fue golpeada por el sujeto que finalmente acabó con su vida. Don José se percató de la situación y acudieron a hacer la denuncia.

Incluso hubo una amenazada de muerte, no era algo menor. Lamentablemente la violencia contra la mujer es una triste realidad, demasiado frecuente. Cuando tomaron el camino legal, las autoridades no consideraron pertinente tomar la amenaza como un delito, de hecho la protección fue prácticamente nula. 

Archivo personal

No hubo orden de restricción, acrecentando el miedo a que pudiese haber más incidentes violentos. Tristemente la historia se repite, como en muchísimos casos, donde la justicia da la espalda a la mujer. El hombre terminó solo con una acusación de allanamiento de morada, pero nada más.

El 31 de diciembre del mismo año, a poco de cumplir sus 22 años, la estudiante de Administración de Empresas de la Universidad Autónoma del Estado de México, fue asesinada de 16 puñaladas.

“Ellos son cómplices de todas esas tragedias, por eso están muriendo tantas mujeres, porque los asesinos saben que las autoridades no hacen nada.

A mi hija ya no la tengo, pero si ella dio su vida, que esa vida valga la pena. A las familias les digo: que no se rindan, que no se venzan, que luchen hasta lo máximo”.

–comentaba don José a medios locales–

Ministerio Público

El hombre juró no descansar hasta tener justicia, al menos para honrar a su pequeña y que esto se detenga de una vez por todas.

Aprendió y estudió leyes a más no poder, dejando su trabajo y concentrándose al 100%. Quiso llevar a la cárcel al delincuente y también a dos servidores públicos, acusándolos de ser cómplices. Si ellos hubiesen hecho lo adecuado, Diana no hubiese sido asesinada. 

imagen referencial – Pixabay

No tenía dinero para abogados, por eso decidió aprender y defender la causa él mismo. Y lo consiguió, porque el asesino fue condenado a 67 años de prisión.

“Yo me juré ahí, donde me la dejó el criminal, que lucharía por ella. Que iba a luchar no sé hasta dónde para que se le hiciera justicia”.

–relata José a medios locales–

De la misma forma, los funcionarios también recibieron penas privativas de libertad, con dos años de prisión para cada uno, por negación de protección, según detalla el medio Milenio. Todo en honor a Diana, quien estaría viva si la sociedad no le hubiese fallado.

Puede interesarte