Por Daniela Morano
10 mayo, 2019

Ahmad Rahman vive en Afganistán, donde él y su hermana recibieron balazos en medio de enfrentamientos entre el gobierno y talibanes.

Usualmente damos por sentado tener nuestro cuerpo sano, con todas nuestras extremidades y órganos. Asumimos que siempre estarán ahí, sin imaginarnos que un día podríamos perderlas o que miles de personas nacen sin la oportunidad de vivir una vida normal. Cuando Ahmad Rahman tenía 8 meses de vida él y su hermana, Salima, quedaron gravemente heridos cuando estalló una batalla entre las fuerzas gubernamentales de Afghan y los talibanes en la aldea donde vivían.

Rahman recibió una bala en su pierna, la que debió ser amputada.

Waki Kohsar

Su historia es la misma de otros miles de niños y adultos que viven en Afganistan y que a diario se ven sufriendo las consecuencias peleas donde nada tienen que ver. Su hermana también sufrió heridas en sus piernas y además su hígado. 

Pero en el caso de Rahman las cosas al menos tuvieron un final feliz.

Waki Kohsar

El pequeño recibió una prótesis que le ha permitido volver a caminar, correr e incluso bailar, como se puede ver en el video grabado por su fisioterapeuta, Mulkara Rahimi, del Comité Internacional de la Cruz Roja.

Rahman, ya de 5 años, aparece bailando con una enorme sonrisa en su rostro, feliz de poder volver a moverse y ser independiente.

Esta es su cuarto prótesis, pues ha tenido que ser cambiada de acuerdo a su crecimiento. A pesar de eso, Rahman se sentía como la primera vez que supo que podría caminar después de todo, y no vivir su vida atado a una silla de ruedas como es el caso de quienes no tienen oportunidades como él.

 

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