Por Alejandro Basulto
1 octubre, 2019

En Manaos, Brasil, fueron testigos de un hecho conmovedor, que demuestra cómo el perdón puede más que el enojo.

Ser motociclista, a pesar de que es muy divertido, cómodo y más veloz, requiere ser tolerante y aguantar diferentes momentos en que la vida de uno pasará más de un riesgo. Debido a que todavía no están los automovilistas y las mismas vías, lo suficientemente capacitadas para ser lo idealmente aptas para el transitar de los motociclistas. Por lo que, eventos que pueden tornarse hasta trágicos, como las colisiones y choques, están siempre palpables y a pocos segundos de ocurrir.

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Y cuando además se trata de un anciano conduciendo su automóvil, los riesgos aumentan aún más. Debido a que sus reflejos no son los mejores, ni tampoco su visión, por lo que son los victimarios más probables ante el manejo atrevido de un motociclista. Basta que uno se cruce en su camino, para que ellos, ante su lentitud en notarlo y en reaccionar, puedan terminar pasándolo a llevar, provocando una colisión, o ha dado la asimetría del tamaño de los vehículos, un atropello.

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Fue de hecho en Brasil, donde un anciano lamentablemente protagonizó el atropello de un motociclista. Se encontraba transitando en su auto por las calles de Manaos, cuando de repente, al cruzar una carretera, atropelló con su vehículo a un joven que manejaba su moto. Un hecho traumático, al que el señor de tercera edad no pudo soportarlo sin llorar, quien empezó a lamentarse y lagrimear debido al daño que le pudo haber provocado al pobre motociclista. Rompió en llanto, pero recibió el consuelo de quien menos lo hubiera esperado.

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Debido a que el atropellado, el motociclista, en vez de reaccionar furiosamente, lo abrazó. Lo perdonó ante las suplicas del anciano manifestando su disculpas. Fue misericordioso cuando más se necesitaba, lo que demuestra, que siempre hay una manera mejor de enfrentar los conflictos, una más armoniosa y civilizada. Después el anciano se recompuso y subió a su auto, tranquilo, gracias al perdón que recibió del joven que atropelló.

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