Por Luis Lizama
23 junio, 2020

Carlos sueña con ser arquitecto, pero la pandemia lo ha obligado a tomar clases por Internet. No se lleva muy bien con la tecnología, sin embargo, ese no es impedimento para cumplir su anhelo de ser profesional. Nunca es tarde.

Jamás será tarde para cumplir tus sueños. Aunque cueste años de esfuerzos y sacrificios, con paciencia todo llega. Generalmente esto aplica a quienes nunca pudieron terminar sus estudios universitarios, que soñaron con ser profesionales, pero que jamás llegaron a puerto. Afortunadamente ahora muchas personas se han atrevido, lanzándose al mundo y enfrentando los obstáculos.

Así ocurrió con Carlos Augusto Manço, un anciano brasileño de 92 años que, a pesar de luchar arduamente con la tecnología, se niega a abandonar su carrera universitaria. Sueña con la idea de ser arquitecto, pero la pandemia le ha traído una dificultad extra: Las clases por Internet. No se lleva bien con la computadora, más que nada por sus enfermedades, pero ha decidido seguir adelante y terminar su carrera. 

Leonardo Rodrigues/G1

Su aventura comenzó el 2018, cuando rindió el examen e ingresó al curso de arquitectura y urbanismo. Era extremadamente complejo, pues ya tenía 90 años en ese entonces.

“La cabeza está aprendiendo a aprender. Dejas de estudiar y tu cabeza se pone un poco rígida, pero tu cerebro funciona bien. Si no funciona, estás muerto ”.

Comenta Carlos a Globo.

Leonardo Rodrigues/G1

El anciano trabajó por largos años en el Hospital das Clínicas (HC) en Ribeirão Preto (Sao Paulo, Brasil), desempeñándose como diseñador de proyectos.

“Cuando envejeces demasiado, sin profesión, te las arreglas. Cuando dejé el ejército a los 19 años y no tenía profesión, conseguí un trabajo en Daerp y aprendí a dibujar allí.

Me siento bien este grupo, en la clase. Los muchachos también me tratan bien, son buenos niños. Estaba un poco raro en medio de la clase, porque ves niños de 20 años. Todos querían hablar conmigo, me saludaron. Ahora el asunto va bien, estoy más relajado. Las materias que están aprendiendo ya las conozco. Puedo llegar poco más lejos”.

Dice Carlos a Globo, sobre su gusto y habilidad para dibujar.

Leonardo Rodrigues/G1

Carlos dice que la clave de su trabajo y éxito está en el amor, pues todo lo que hace lo lleva impregnado.

Su gran dilema llegó junto a la pandemia del coronavirus. Las universidades enviaron a sus alumnos a casa para tener clases por videollamada, además de hacer las tareas y estudiar por este método. 

La tecnología representa un verdadero obstáculo para los ancianos.

Leonardo Rodrigues/G1

Para sus compañeros es algo natural, pues las nuevas generaciones nacieron con la tecnología como compañera. Carlos augusto tiene problemas de audición y además una enfermedad a los huesos, lo que le dificulta apretar el teclado. 

«Esto va a pasar. Tenemos que mantener la rutina en casa y mantener nuestras mentes en funcionamiento. Hay momentos en los que quieres bajar el ritmo de estudios, pero el deseo de continuar es mayor. Para ingresar al sistema de videoconferencia, mi nieta me está enseñando un poco todos los días”.

Explicó el estudiante a Globo.

Leonardo Rodrigues/G1

El abuelo de 92 años tiene una hermosa familia, que lo apoya, anima y también enseña.

Es un ejemplo de superación, amor y dedicación. Un soñador. Esperamos que pueda cumplir su anhelado sueño y convertirse en un gran profesional. La edad es sólo un número.

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