Por Luis Lizama
14 diciembre, 2020

En su larga vida ha entendido que no hay nada más gratificante que la sonrisa de un niño. Lo hace desde los años 80, con ayuda de su esposa.

La bondad y el amor son cualidades que mueven al mundo, sobre todo el momentos complejos. Este año ha sido nefasto en muchos sentidos, pero siempre hay momentos para sonreír, ser amables y cordiales, porque solo de nosotros depende volver a levantarnos. Así ocurre con Ed, quien a pesar de todo, nunca ha declinado en su nobleza.

El anciano de 94 años fabrica cada año más de 300 juguetes de madera, hechos a mano y con muchísimo cariño. Están dedicados a niños de bajos recursos, que a veces no tienen el dinero para comprar uno. 

Frances Borsodi – Herald-Standard

Y este año ha vuelto a hacer noticia, ya que un policía local (condado de Fayette) publicó una imagen del hombre, haciendo entrega de su tradicional donación.

Cada día Ed Higinbotham duerme con la tranquilidad de que está haciendo un mundo mejor, que dedica una parte de su tiempo a producir felicidad y sonrisas. Eso es impagable, ni todo el dinero del mundo podría comprarlo.

Frances Borsodi – Herald-Standard

Lo hace desde los años 80, cuando comenzó con su propósito. Y cada año son más de 300 los pequeños camiones, autos y otros que entrega a la caridad.

La policía local generalmente es quien recoge todos estos productos y los entrega a quienes más lo necesitan. Así, muchos pequeños pasan una Navidad diferente, con alegría.

Frances Borsodi – Herald-Standard

En el barrio ya lo conocen y admiran.

“A los 94 años, todavía tiene el impulso y la determinación de ver sonreír a los niños en esta época del año. ¡MANERA DE IR ED!”.

–escribió el policía en su cuenta de Twitter–

Twitter @PSPTroopBPIO

El oficial estima que Ed ha regalado más de 3 mil juguetes en su vida, los que fabrica en su propio taller, con esfuerzo y dedicación. Le quedan perfectos.

“¿Qué pasa por tu corazón cuando piensas que podría haber un niño en algún lugar jugando con uno de tus juguetes?”-

–el policía Ross le preguntó–

“Para ser honesto, casi podría llorar”.

–respondió Ed–

Frances Borsodi – Herald-Standard

A sus 94 años lo mueven valores y cualidades admirables. No todos estarían dispuestos a ser solidarios como él, quien se inspira en la sonrisa de los niños, en la felicidad y el amor. 

¡Se merece muchísimos aplausos!

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