Por Alejandro Basulto
29 abril, 2019

En el condado de Gangjin, señoras de 60, 70 años o hasta aun mayores, aprenden a leer junto a los demás niños que estudian en el mismo recinto escolar.

En el Condado de Gangjin en Corea del Sur, es de los pocos lugares donde en una escuela se puede ver asistiendo a clases, a abuelas junto a sus nietas. Ya que en la Primaria Daegu, ante la baja natalidad del país, han optado por llenar la escuela con estudiantes un tanto mayores.

The New York Times

Se trata de señoras de tercera edad que por diversas instancias de la vida, no pudieron aprender a leer y a escribir, por lo que llegaron a convertirse en abuelas siendo analfabetas. Hoy ellas tienen la oportunidad aprender a leer un libro o escribir una carta solas, y esto junto a sus nietos.

Uno podrá observar en un autobús a la señora Hwang Wol-geum, junto a sus nietas de kinder, tercer grado y quinto grado yendo camino a clases. Enseguida, lo primero en que se pensará, es que es la abuela dejando a sus nietas a la escuela. Y la verdad es que es una escena de la abuelita asistiendo junto con sus nietas a la primaria.

«Escribir cartas a mis hijos, eso es lo que más soñaba»

– dijo Hwang a The New York Times.

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Ella crió a seis hijos, y logró que todos fueran a la escuela secundaria o la universidad. No obstante, nunca pudo leer con ellos un cuento, debido a que mientras sus amigos iban a clases, ella se quedaba en casa cuidando cerdos, recolectando leña y haciéndose cargo del cuidado de sus hermanos menores.

Mientras tanto, en Corea del Sur la tasa de natalidad ha ido cayendo de manera notoria en las últimas décadas. Llegando a haber menos de un hijo por mujer en el año anterior, siendo esta una de las tasas más del mundo. Lo que provoca, que muchas escuelas se queden sin estudiantes. Como la que donde estudia Hwang, que a falta de niños, han optado por recibir abuelitas analfabetas.

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En la Primaria Daegu, pasaron de tener 90 estudiantes en cada grado en los 80s, a tener en la actualidad solo 22 en total.

«Dimos una vuelta por las aldeas en busca de un bello niño para inscribirse como estudiante de primer grado (…) No había ninguno«

– contó la directora de la Primaria Daegu, Lee Ju-young.

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La escuela estaba en crisis, y necesitaba ser salvada debido a su importancia para la comunidad. Por lo que se les ocurrió la idea de inscribir a vecinos mayores que quisieran aprender a leer y a escribir. Así fue como llegó la señora Hwang junto a otras sietes mujeres de entre 56 y 80 años, dispuestas a aprender lo que antes no pudieron.

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Al ritmo de la canción «No hay nada malo en mi edad», Hwang y sus compañeras se esfuerzan en aprender las 14 consonantes y las 10 vocales del alfabeto coreano. Y las ambiciones surgen.

«Voy a postularme para presidente de la sociedad de mujeres del pueblo (…) La gente solía pedirme que me candidateara, pero siempre lo rechacé. Es un trabajo para alguien que puede leer y escribir»

– declaró la señora Hwang.

Y es que la educación y la lectura, abren puertas y ayudan a cumplir sueños.

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A continuación un video de estas inusuales escolares en clases:

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