Por Alejandro Basulto
5 septiembre, 2019

Richard Kocher no pudo contener la preocupación y nervios, cuando junto a su marido recibieron la noticia de que fueron seleccionados como padres adoptivos de una pequeña y hermosa bebé.

Formar una familia homoparental siempre es un reto. No solo porque simplemente hay muchos países en que no es legal la adopción para padres del mismo género, sino que también porque los prejuicios y las dificultades que deben enfrentar en el proceso de adopción, aún cuando es legal, provoca que muchos matrimonios de homosexuales piensen en desistir de su intento de formar familia con un niño o niña que carece de una.

Richard Kocher

Y posiblemente, por ello, Richard Kocher y su esposo, se hallaron lleno de dudas cuando una madre biológica los había seleccionado como los padres adoptivos de su hija biológica. Ya que, porque probablemente además de los prejuicios en contra que podían sufrir, existía la altísima posibilidad de que la pequeña naciera con alguna discapacidad física o mental.

Richard Kocher

Un reto mayor, que ellos como pareja no habían previsto en su intención de querer se padres. Y se llenaron de cuestionamientos sobre se tendrían el tiempo suficiente y si sabrían entregar los debidos cuidados para quien sería su hija. «¿Seríamos suficientes para ella?», llegaron a preguntarse según una publicación en Love What Matters.

Richard Kocher

Y fue así, debido a la dudas, que se tomaron un tiempo para pensarlo. Le pidieron consejos a médicos, familiares y amigos con distintas posturas. Sin olvidar que también realizaron una estudiosa y profunda investigación en internet para entender mejor a lo que se podrían enfrentar como padres. Y posteriormente, decidieron tomar un descanso e ir a Canadá para esquiar. Donde tras largas conversaciones en la nieve, tomaron una decisión.

«La adopción se trataba de lo que era mejor para el niño, no de los sueños y fantasías de los padres. La verdad del asunto era que esta pequeña niña necesitaría padres que la amaran sin importar nada. Si ella nunca se va de casa, o va a la universidad, todavía nos preocuparíamos por ella. Elegimos la adopción sobre la subrogación como un camino hacia la paternidad porque queríamos un hijo que ya estuviera en el mundo y necesitara padres«

– escribió Richard Kocher para Love What Matters.

Richard Kocher

Finalmente dijeron que sí, la adoptaron. La conocieron y se la llevaron a casa a las 24 horas. «A pesar de ser pequeña, era perfecta», confesó Kocher. Actualmente su hija sigue siendo pequeña, pero es curiosa y valiente. Quiere hacer de todo, desde esquiar hasta jugar fútbol. Y cada año vuelven los tres a la misma estación de esquí, donde ambos padres decidieron aceptar el desafío de la paternidad.

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