Por Constanza Suárez
13 marzo, 2020

Cícero Rodrigues Ferreira también aprendió inglés y griego de forma autodidacta.

En la ciudad de Crato, en el sur de Ceará, un limpiador de calles encontró en la basura la manera de tomar un nuevo rumbo en su vida.

A los 18 años, Cícero Rodrigues Ferreira, recogió de la basura libros arrojados en bolsas de plástico y cajas de cartón para estudiar. El mayor resultado de este esfuerzo llegó por correo a fines del año pasado: su doctorado en teología.

Rodrigues tiene 39 años, de los cuales 21 se ha dedicado a la limpieza pública y hace cuatro, incluyó a su rutina el estudio. Se siente “realizado” y que “inspira a otros”, según dijo a G1.

Antonio Rodrigues

En limpieza pública, fue promovido hace seis años y dejó de barrer y recolectar basura en las calles para ocuparse de la parte administrativa, emitir cartas y memorandos, y registrar horas extras. Todo por sacar adelante sus estudios. 

El mayor de cuatro hermanos, vivió una infancia pobre y creció en una casa con una sola habitación, en el barrio de Alto da Penha, en Crato, Brasil. Sus padres no tuvieron la suerte de estudiar, pero siempre los alentaron a lograrlo.

Antonio Rodrigues

Con la influencia de la música del jamaicano Bob Marley, Rodrigues aprendió inglés y comenzó a enseñar educación secundaria básica en inglés en su adolescencia. “Al ser un gran admirador, aprendí el idioma”, recuerda.

En 2015, el joven evangélico volvió a estudiar teología en el seminario de Crato. Después de tres años, obtuvo su licenciatura. “Siempre me gustó la teología sistemática, que organiza los pensamientos”, explica.

Gracias a la educación a distancia, comenzó su maestría en teología. Logró cumplir las 18 disciplinas y obtuvo su diploma. Autodidacta, aprendió el idioma griego solo.

Valdiana da Silva Rodrigues

“Esto nació de la necesidad. El Nuevo Testamento fue escrito en griego, como también soy maestro, tuve que entender los escritos originales”, dijo al portal brasileño. Hoy también entiende hebreo.

Ahora doctor en teología, con énfasis en psicología pastoral, Cícero puede enseñar 16 materias. Cuando se le preguntó acerca de comenzar su carrera como barrendero, enfatiza: “Pero todavía me considero un barrendero, con gran orgullo. Mi récord es como un barrendero”.

 

 

 

 

Puede interesarte