Por Constanza Suárez
26 marzo, 2019

Revisaron las huellas dactilares del crimen y se dieron cuenta que no coincidían con las de Archie Williams. A los 58 años vuelve al mundo.

Archie Williams, de 58 años, fue condenado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional en 1982, cuando tenía solo 22 años, por violar y apuñalar a una mujer en su casa en Baton Rouge.

El destino de Williams cambió cuando la víctima lo eligió de una línea de sospechosos. Antes la policía la había mostrado fotografías de su rostro en dos ocasiones anteriores.

Travis Spradling/The Advocate

A pesar de que el hombre declaró haber estado durmiendo en su casa en el momento de los horrendos hechos, que era varios centímetros más pequeño que el sospechoso descrito por la víctima y se encontraron huellas dactilares de otro hombre en la escena del crimen, los fiscales no probaron estas huellas con las de la base de datos nacional del FBI y terminó entre las rejas. Es que las leyes de Louisiana prohíben que los presos condenados accedan a pruebas de ADN después de su juicio.

Tuvieron que pasar 36 años para que finalmente pusieran a prueba las huellas y se llegó a la conclusión de que pertenecían a Stephen Forbes, que murió en la cárcel en 1966, según informó The Advocate.

Archie era inocente y el Comisionado del Distrito Judicial 19 Kinasiyumki Kimble anunció su exoneración. Al fin podía dejar la cárcel.

Travis Spradling/The Advocate

“Creo en la verdad y que la verdad debe encontrarse en la justicia. Esa verdad debe brillar brillantemente en nuestras vidas”, dijo Kimble al respecto, según consignó The Advocate.

Por su parte, Williams dijo al salir del juzgado: “Ser inocente es una cosa en la que nunca te rindes, siempre luchas por tu libertad”.

Vanessa Potkin, la directora de litigios posteriores a la condena en Innocence Project, organización que ayudó en el proceso a Williams, dijo que: “Hoy, salió de la cárcel a los 58 años. No hay forma de cuantificar la pérdida y el dolor que ha sufrido”.

Innocence Project

Aunque Williams aseguró estar aliviado de que la justicia finalmente haya prevalecido, también ha hablado de su pesar con respecto a otros presos injustamente condenados. “Hay muchas personas inocentes en Angola, hombres que han servido más de 50 años. Estoy feliz de que me den el visto bueno finalmente, pero no estoy libre hasta que estén libres”, dijo.

Puede interesarte