Por Diego Aspillaga
24 agosto, 2020

Mientras la gran mayoría de nosotros sólo puede soñar con encontrar algo que nos solucione la vida de la noche a la mañana, esta familia demuestra que simplemente hay personas mucho más afortunadas -y determinadas- a quienes la vida parece no dejar de beneficiar.

Hay veces que no importa cuanto nos esforcemos, parece que la vida simplemente no funciona como quisiéramos.

Son pocas las personas que no sueñan con tropezase con una fortuna, ganar la lotería o recibir alguna herencia inesperada que los libere de todos los problemas monetarios y le asegure el bienestar a ellos y a su familia.

Pixabay

Sin embargo, en raras ocasiones hay casos en que esta fantasía se hace realidad para las personas que nunca dejan de soñar, y el siguiente caso así lo demuestra.

Luego de años de búsqueda, una familia de buscadores de tesoros de Australia se tropezó con una literal fortuna tras desenterrar dos pepitas de oro gigantes por un valor total de 350.000 dólares.

Discovery Channel

Los cuñados Brent Shannon y Ethan West descubrieron el oro, con un peso combinado de 3,5 kg, cerca de Tarnagulla, al oeste de Bendigo en Victoria, publicó el Daily Mail.

La pareja, junto con el padre de Ethan, Paul, podrían incluso obtener hasta un 30 por ciento más de dinero si venden las pepitas a un coleccionista.

“Pensé que teníamos una oportunidad. Estaba muy emocionado de ver el suelo porque era un terreno virgen, lo que significa que está intacto y no ha sido minado”, dijo Brent respecto a su impactante hallazgo.

Seven

“Sacamos el material y lo colocamos en la superficie, y luego lo empujamos muy finamente y lo detectamos de esa manera. Podemos recuperar más oro de esa manera, y es una mejor manera de hacerlo y una forma más segura de extraer”, agregó

Pero si bien este descubrimiento es sin duda el más grande de su carrera, esta no es la única vez que Ethan se ha “tropezado” con tesoros: el hombre afirma que ha encontrado “miles” de piezas de oro durante los últimos cuatro años que ha estado extrayendo.

Pixabay

“Estos son definitivamente uno de los hallazgos más significativos. Tener dos trozos grandes en un día es bastante sorprendente, pero para las piezas pequeñas, he recogido miles. Tengo mucha suerte así”, dijo.

Brent dijo que es una sensación indescriptible desenterrar un trozo de oro tan grande.

“Es una sensación de alivio y logro y logro. Es una sensación como ninguna otra”, dijo.

Pixabay

Mientras la gran mayoría de nosotros sólo puede soñar con encontrar algo que nos solucione la vida de la noche a la mañana, esta familia demuestra que simplemente hay personas mucho más afortunadas -y determinadas- a quienes la vida parece no dejar de beneficiar.

Bien por ellos.

Puede interesarte