Por Valentina Miranda
18 noviembre, 2021

Magalí Giménez, de 24 años, construyó su futuro de a poco con esfuerzo y sacrificio para cumplir su sueño. Cerró un ciclo al terminar la universidad y jurar ante la Corte Suprema de Justicia de Paraguay, pero comenzó uno nuevo.

Cumplir un sueño que haya costado tanto realizar siempre es algo enriquecedor, las historias de esfuerzo y sacrificio son de las más admiradas por la voluntad y perseverancia.

Magalí Giménez, una mujer de 24 años, que trabajó por mucho tiempo como ayudante de albañil para pagar sus estudios finalmente puede referirse a sí misma como abogada, luego de titularse exitosamente en la Universidad Nacional de Asunción (UNA) y jurar ante la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de Paraguay.

Este largo sacrificio lo logró junto a su padre, con quien trabajaba en la construcción. Cuando recién comenzó sus estudios no tenía dinero para pagar la matrícula, así que lo conversó con él para ver qué podían hacer y decidió unirse a él en el trabajo, para pagarlo por ella misma y con su propio esfuerzo.

Archivo personal: Magalí Giménez

Esto es algo que nunca le dijo a nadie más, solo se concentró en hacerlo bien para llegar a donde quería, y puede decir felizmente que lo logró y lo valió todo.

“Realmente nunca publiqué esto, yo nomás ayudaba a mi papá todas las veces que podía porque también tenía que ir a la facultad, entonces con él con quien trabajaba”, contó Magalí a Unicanal.

Magalí tuvo mucha suerte con tener una familia que la apoyó en todo lo necesario para cumplir su meta. “No existía mucho problema (…) es algo que nosotros hacíamos con la familia para tratar de cubrir estos gastos”, dijo la abogada al mismo canal.

Archivo personal: Magalí Giménez

Historias como las de ella son las que inspiran a intentar lo que sea necesario para realizar los sueños.

A pesar de lo complejo que fue llegar a estas instancias, está consciente de que es una afortunada porque está al tanto de que existen más personas que tienen el camino más difícil, pero los motiva a seguir adelante y no renunciar. “Quizás no tengan esa fuente de trabajo y esas oportunidades que yo, por bendiciones del Señor, pude tener, pero yo les digo que no se rindan”, expresó Magalí a Unicanal.

La joven es la viva imagen del esfuerzo y si dice que se puede lograr, hay que creerle tras vivirlo en primera persona. “Mientras más difícil sea el camino, más rico va a ser esa victoria que nosotros tengamos, que sigan sus sueños y que peleen por ellos porque verdaderamente vale la pena”, comentó al mismo medio.

Archivo personal: Magalí Giménez

Ahora tendrá que enfocarse en encontrar un trabajo, pero eso es algo que logrará seguramente porque le consta más que nunca que nada es imposible.

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