Por Camilo Morales
6 enero, 2022

Charlotte Merryl Cohen-Tenoudji se hizo una prueba de ADN y descubrió que su vida en Francia había sido un engaño. En realidad se llamaba Isabella dos Santos y era hija de una sirvienta brasileña.

Hay personas cuyas vidas se asemejan mucho a lo que podría ser una película. Sin embargo, existe una conocida frase que dice que la realidad tiene la capacidad de superar cualquier tipo de ficción.

Y así mismo ha sido la historia de vida de Charlotte Merryl Cohen-Tenoudji, una mujer que descubrió que ese no era su verdadero nombre, que sus padres no eran sus padres biológicos y que la vida que había llevado en Francia no era real.

Charlotte Merryl Cohen-Tenoudji

Según un reportaje publicado en el medio O Globo, Charlotte vivió una vida compleja luego de haber sido secuestrada desde São Paulo en la década de 1980 y llevada hasta París en donde se acogió con una familia adoptiva.

Resultó ser una familia disfuncional, sus padrastros eran alcohólicos y sufrió el abandono y las agresiones físicas. A pesar de ese ambiente hostil, la joven pudo estudiar Cine y Literatura en la Universidad de la Sorbona.

Charlotte Merryl Cohen-Tenoudji

Pero hubo un momento de su vida en que supo que era adoptada, por lo que las dudas llenaron su cabeza. A sus preguntas solo recibía malas respuestas, incluso le dijeron que la habían encontrado en la basura.

En 2018 decidió hacerse una prueba de ADN para acabar con sus cuestionamientos. El resultado fue impactante: descubrió que su mamá era la sirvienta Jacira Lima dos Santos y trabajaba en la mansión de la familia que la vendió a Francia cuando ella era recién nacida.

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Con una maleta cargada de dudas, Charlotte se embarcó y cruzó el Océano Atlántico en avión para volver al lugar de sus raíces. Ahí tuvo que reconstruir su historia y darse cuenta de que nunca se llamó Charlotte, sino que su nombre de nacimiento era Isabella dos Santos. 

Conoció a parte de su familia y supo que su madre biológica murió 3 años después de haberla tenido a ella. “Nunca pasé la Navidad con hermanos, tíos y abuelos que pudieran contarme recuerdos familiares. Estoy agradecida de haber sabido quien era mi madre y al mismo tiempo triste, porque cuando la encontré ya no podía estar conmigo“, explicó.

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La joven tuvo la oportunidad de conocer a una de sus hermanas y decidió cambiarse el nombre a Isabella, el cual ocupa de manera informal mientras se regulariza su situación en Brasil.

Ahora está preparando un documental para contar su historia de vida y así concientizar a las personas sobre la problemática de los bebés que son secuestrados y vendidos de forma ilegal a otras familias.

Charlotte Merryl Cohen-Tenoudji

Es una forma de dar una respuesta a las personas que me hicieron esto y escondieron mi nombre real“, cerró la chica.

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