Por Vicente Quijada
15 abril, 2021

“No hubo ni una sola persona que no donara”, confesó Andreas Graf, padre de Julius. 650 empleados –incluso algunos que no lo conocían– trabajaron más y le obsequiaron sus horas libres.

Hay ocasiones en que pareciera que los problemas no dejan de llegar, uno tras otro, acumulándose en una torre imaginaria que amenaza con aplastarnos. Nos sentimos solos, sin salida alguna. Y aunque pareciera que cada vez sucede menos, siempre habrán quienes estén dispuestos a ofrecer una mano.

Incluso sin conocerte.

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Ellos son Andreas Graf, de 36 y su pequeño hijo, Little Julius –el pequeño Julius– de 5, de la localidad de Fronhausen, en Hesse, Alemania. Y hace un tiempo, se quedaron solos, tras la repentina muerte de la madre por un problema cardíaco. Para peor, el pequeño sufre de leucemia desde los 3 años y estuvo en una cama del hospital por 9 semanas, razón por la cual Andreas se encontraba en una compleja situación, sin tiempo para cuidar a su hijo.

La única alternativa que se veía posible era renunciar, pero eso pondría todo aún más cuesta arriba. Es entonces cuando la solidaridad vino en rescate del señor Graf y su pequeño.

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Hace ya algún tiempo, Andreas necesitaba de al menos un año para cuidar a Julius, al menos hasta que estuviera lo suficientemente bien para volver a la escuela. Pero Pia Meier, la encargada de Recursos Humanos de la empresa de diseño en la que trabaja, tuvo la solución: apeló al corazón de los empleados, y los instó a donar sus horas libres, con el fin de cubrir el tiempo que Graf necesitara estar fuera con su hijo. 

Y los 650 trabajadores así lo hicieron, sin chistar, e incluso sin haber conocido al desdichado padre. Tras dos semanas, habían reunido 3 mil 264 horas y media, lo suficiente. “Sin esta tremenda ayuda, estaría sin trabajo ahora”, agradeció llorando Graf.

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E incluso la mujer quedó sorprendida por lo masiva de la respuesta. “No hubo ni una sola persona que no donara”, expresó. Así, Andreas pudo cuidar de su hijo por un año, quien tras la quimioterapia mostró positivos resultados y está ad portas de volver a la vida normal.

Esos sí que son compañeros de trabajo.

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