Por Cristofer García
13 agosto, 2020

Para Anna Del Priore no hay nada imposible. A una semana de cumplir 108 años, demuestra que está muy fuerte. Ni siquiera sintió síntomas graves de la enfermedad.

Cada vez que hay diagnóstico de COVID-19 en un adulto mayor, las expectativas son aterradoras. Sin embargo, muchos abuelos están dando una dura batalla para demostrar que este virus no es invencible, luego de poder recuperarse.

Anna Del Priore, a tan solo un mes de cumplir 108 años, recibió este diagnóstico. No obstante, a diferencia de lo que temían sus familiares, esta abuela lo dio todo para superar la enfermedad.

Brighton Gardens

“Pensé, ‘Dios mío, esto es todo. Esto es lo que la va a derribar”, comentó Darlene Jasmine, nieta de Anna, en conversación con Usa Today. Pero no fue así. Esta anciana ha dado fuertes batallas durante toda su vida y esta es una victoria más.

Anna sobrevivió a la gripe española hace un siglo y ahora esta pandemia tampoco pudo con ella. A los 6 años contrajo la gripe española, debido a la pandemia que se desarrolló en 1918. Tanto ahora como en aquel entonces, estuvo en riesgo pero fue más fuerte que la adversidad.

Brighton Gardens

Y es que, esta abuela de Nueva Jersey, en la costa este de Estados Unidos, no es que solo parece imbatible, sino que se encuentra en un excelente estado: ella aún camina y baila, siendo el alma de la casa de ancianos Brighton Gardens.

“La gente no me cree. Ha sido realmente asombrosa su estadía”, comentó Laura Halle, coordinadora de atención médica de Anna en este hogar.

Brighton Gardens

Del Priore nació en Brooklyn y aprendió lenguaje de señas desde muy joven, porque sus padres eran sordos. Se dedicó a la costura y aprendió la pasión del baile por parte de su esposo, quien fue en vida bailarín de tango.

“Ella siempre bailó, siempre le gustó la música. Tan pronto como oye música, su pie comienza a dar golpes. ¿Quizás eso tenga algo que ver con su recuperación?”, dijo su nieta. Afortunadamente, no sufrió graves síntomas.

Familia Del Priore

“Tenía fiebre, no comía mucho, pero no necesitaba un respirador. No tuvieron que enviarla al hospital”, agregó Jasmine. Ahora se siente muy bien y está agradecida por la salud que tiene.

Eso de tener un organismo fuerte y resistente parece que esta familia lo lleva en la sangre, debido a que su hermana menor de Anna, Helen Guzzone, de 105 años, también sobrevivió a ambas enfermedades.

Puede interesarte