Por Macarena Faunes
25 noviembre, 2019

Cuando el paciente ya no necesita de la suya, se devuelve al taller y se reacondiciona para alguien que esté iniciando el tratamiento.

Sentir empatía por los demás es una lección que pocos conocen. Algunos no sienten compasión del dolor ajeno y pasan su vida buscando objetivos superficiales. Tener el mejor auto posible, un cuerpo espectacular, o jactarse de todos estos lujos en redes sociales. Por suerte, los pequeños nos demuestran una vez más las bondades del ser humano, que muchas veces pensamos que están extintas.

Con 13 años, Martina Rocca es la fundadora de la organización Dar+Pelucas oncológicas Tierra del Fuego, entidad que se encarga de confeccionar y donar pelucas para pacientes que perdieron su cabello producto de la quimioterapia. Les hace más ameno este difícil proceso de darle la pelea al cáncer.

El Clarín

Los mechones de pelo que llegan son separados por color. Los voluntarios las fabrican por cortinas, y son dadas a quien lo necesite. Cuando la persona finaliza el tratamiento, en caso de no usarlas más, se reacondicionan en el taller para su próximo dueño. Nadie queda afuera.

El Clarín

La idea se le ocurrió a Martina después de que su papá falleció cuando ella tenía siete años. Para sanar su dolor, le pidió a su madre que le cortara su pelo para dárselo a alguien que no puede tener el suyo propio. Invitó a sumarse a esta iniciativa a su madre cuando su abuelo pasó a mejor vida, para ayudarla, según ella, a “transitar el dolor con amor”. Desde entonces no ha parado.

El Clarín

Hace dos años comenzaron con esta labor ya de manera oficial. Su noble gesto la hizo ser elegida como embajadora de la ciudad de Ushuaia en 2017 y Joven Abanderada 2019.En conversaciones con El Clarín, la joven contó que con la ayuda una ONG de Baradero, lograron capacitar a más de 30 personas para crear por primera vez las pelucas en la ciudad trasandina. A los cinco días donaron la primera.”Yo quiero hacer lo que esté a mi alcance para ayudar al resto”, reveló.

El Clarín

Elba Benavídez, peluquera y voluntaria del proyecto de Martina, afirma que no han nada más gratificante que ver la sonrisa de los beneficiados. Lo han pasado tan mal, que todo esfuerzo vale la pena.

Dar+ Pelucas Oncológicas Tierra del Fuego

“Tanto para quien recibe la peluca como para quien la da, es emocionante ver cómo esto que armamos afloja el dolor, se pueden ver diferentes y enfrentar mejor el momento que están viviendo”.

-Elba Benavídez a El Clarín-

Dar+ Pelucas Oncológicas Tierra del Fuego

No es necesario ser un adulto para hacer buenas acciones por los demás sin esperar nada a cambio. Solo basta con tener las ganas y el corazón. Una vez más, los niños nos enseñan lecciones de la que todos debemos aprender: la humildad y la empatía. 

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