Por Alejandro Basulto
9 abril, 2019

El pequeño Caleb tenía tronco arterioso, lo que le significaba la ausencia de un vaso sanguíneo y la presencia de un agujero en su corazón.

La vida nos ha enseñado que los héroes sí existen y no solo son protagonistas de los comics o de un mito antiguo. Ya que Sophia Ashby de tan solo seis años, se ofreció a ser la donante de su hermanito Caleb, quien sino fuera por su ayuda podría haber muerto de tan solo un resfriado debido a la falta de glóbulos blancos.

Todo esto ocurrió en Leicestershire, cuando a Kelsey Stynes, la madre de Sophia, Caleb y de otros dos hermanitos de 1 y 8 años llamados Zachary y Tyler, respectivamente, le informaron que el bebé que, tenía en su vientre de 22 semanas, venía con un afección en el corazón.

Facebook de Kelsey Stynes

El pequeño Caleb iba a nacer con tronco arterioso, es decir, en vez tener dos vasos sanguíneos, tenía uno grande y un agujero en su corazón. Esto le significaba, entre otras cosas, un sistema inmune no capacitado para combatir infecciones, lo que lo exponía mortalmente a cualquier enfermedad por pequeña que sea.

Por ello los médicos lo sometieron a un proceso quirúrgico y luego al ver que la herida de la operación en el corazón no cicatrizaba, solicitaron la donación de una médula ósea, la cual le proporcionaría y estimularía lo necesario para que tenga los glóbulos blancos requeridos para sobrevivir. Y ante esto, obviamente Kelsey, como mamá, fue la primera en ofrecerse como donante, pero lamentablemente solo era un 50% compatible con su hijo. Lo mismo con Lee Ashby, el padre del bebé.

Facebook de Kelsey Stynes

La que sí era 100% compatible con el pequeño Caleb, era su hija Sophia de 6 años, quien con valentía le solicitó a sus padres que le permitieran salvar a su hermanito.

«Si le doy mis huesos a Caleb, él vivirá»

-fue lo que dijo a sus padres, según consigna Daily Mail.

Y así, después de ser sometida a diversas pruebas psicológicas, se convirtió en la donante de su hermano recién nacido. Días después, se le inyectó anestesia general para poder extraerle desde su cadera las células madres de su médula ósea, para que posteriormente sean transfundidas a su hermanito quien las necesitaba para seguir viviendo.

Facebook de Kelsey Stynes

Su mamá no pudo más del asombro y la emoción. Tenía una hija de 6 años con el corazón y valentía de una gran heroína.

«Me emociona tanto pensar en esto (…) Estoy completamente abrumada por todo esto. Ella simplemente me sorprende. Ella ha sido fantástica durante todo este tiempo»

-declaró al medio inglés.

Caleb tuvo que sufrir una semana de quimioterapia para preparar su sangre ante la transfusión, sometiéndose posteriormente a una segunda operación de salvamento. Por suerte, la operación resultó ser un éxito y tras dos semanas esperando para saber si Caleb había aceptado la donación de médula ósea de su hermana, se les informó que todo había salido bien.

Facebook de Kelsey Stynes

Y la más contenta con esto era la pequeña Sophie. Quien de hecho optó por quedarse cerca de su hermanito y asistir por mientras a la escuela del hospital, mientras él se recupera completamente.

«Ella no ha dejado de sonreír y sabe que ha hecho algo bueno, pero no estoy segura de si sabe lo increíble que es (…) Si ella no hubiera querido seguir adelante con esto, entonces no tendríamos a Caleb aquí con nosotros ahora«

-dijo su madre a Daily Mail.

Facebook de Lee Ashby

 

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