Por Cristofer García
23 febrero, 2021

Debido a las inundaciones en Tarauacá, los doctores se han trasladado hasta los pacientes. “Si es en el agua vamos; si es en las casas también entramos”, dijo Rodrigo Damasceno.

El trabajo de un médico parece no tener límites. Estos profesionales de la salud deben arriesgar sus propias vidas para poder atender a sus pacientes, en ocasiones en lugares de difícil acceso. Su labor siempre estará por delante de todo.

Este es el caso de un doctor en la ciudad de Tarauacá, en Acre, Brasil, el cual ha tenido que enfrentar las fuertes inundaciones que atraviesa la localidad para llegar hasta los afectados y enfermos.

G1 Globo

Según reseñó G1 Globo, más de 90% del municipio está inundado y las personas sin hogar son más de 400. En medio de esta situación, el médico Rodrigo Damasceno, con el agua hasta el abdomen, fue visto atendiendo a un pequeño bebé con neumonía que se encontraba sobre una embarcación, junto con su madre.

Esta emergencia que atraviesa esta ciudad ha impedido que muchas personas, con distintos problemas de salud, puedan ir hasta los centros de atención. Por eso, valientes doctores como el caso de Rodrigo, hacen hasta lo imposible para que la salud llegue hasta ellos.

G1 Globo

La fotografía del galeno, haciendo uso del estetoscopio para escuchar los latidos del corazón del bebé se volvió rápidamente viral en redes sociales. Esto sucedió exactamente en Rua Manoel Lorenço, barrio de Praia, donde el fotógrafo Lucas Melo logró inmortalizar el momento.

“La mayor dificultad en la consulta es dejar un bote cerca del otro. Es más fácil permanecer afuera en el agua y consultar a las personas dentro del bote, por lo tanto, tenemos una mejor movilidad. Es la mayor inundación que experimenté en el municipio y eso está afectando más a la gente”, comentó Damasceno.

G1 Globo

“Este niño de 2 años tiene neumonía. Logramos conseguir medicamentos en una farmacia local y también salimos a distribuir el medicamento, porque de nada sirve dar solo la receta si la familia no puede comprarlo“, agregó el médico, quien ejerce funciones desde hace 14 años.

La familia de este chiquillo, además, no han podido abandonar el lugar donde viven a pesar de la inundación, porque temen que les roben sus muebles. Mientras, los especialistas como Damasceno seguirán prestando todo el apoyo posible a la población.

Lucas Melo

“Hemos estado tratando de atender lo máximo posible, si es en el agua vamos; si es en las casas también entramos; si es una situación de un lugar más lejano también vamos, porque la gente está aislada. Más de la mitad de los centros de salud están bajo el agua, por lo que incluso buscar atención es difícil, es algo que compromete el funcionamiento básico de una ciudad”, dijo.

“Es una mezcla de sentimiento de esperanza, porque estamos tratando de ayudar, pero también de impotencia, porque la fuerza del agua es muy grande. Estamos en una encrucijada, lo poco que hagamos no solucionará todos los problemas, pero nosotros hacemos nuestra parte“, añadió.

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