Por Alvaro Valenzuela
28 Agosto, 2015

Su amor y creatividad dieron un gran resultado.

Mary Nelson probablemente deberá estar en una silla de ruedas para siempre pero de todas formas podrá sentir la diversión y adrenalina de balancearse en un columpio. Todo gracias a su padre que construyó un columpio muy grande para que ella también pudiera sentir la brisa del aire y esa velocidad que muchos sentimos cuando pequeños. Mary tiene una atrofia muscular que le obliga a estar en una silla de ruedas por lo que no podía jugar como el resto de los niños, sin embargo esos días quedaron atrás:

Tuvo mucho ingenio y destreza para construir este columpio. Guiado por el amor hacia su hija lo hizo posible.

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