Por Cristofer García
2 febrero, 2021

Silvio Cufré fue el primer trabajador de la salud en morir por COVID-19 en la Provincia de Buenos Aires, sin embargo, su familia no dejará que su memoria y sueños desaparezcan.

Los trabajadores la salud merecen el reconocimiento de toda la población, debido a la titánica tarea que desempeñan para combatir la pandemia de COVID-19, razón por la cual muchos de estos profesionales han fallecido. Pero no serán olvidados.

Silvio Cufré, de 47 años, fue el primer especialista del área de la salud que murió por esta enfermedad en la Provincia de Buenos Aires, Argentina, y su familia pretende mantener viva tanto su memoria como sus sueños. Recientemente acaban de cumplir uno de ellos.

Luciano Thieberger

Este padre de 6 hijos trabajaba incansablemente en el hospital para poder construir un nuevo hogar para su familia, pero partió antes de ver su deseo hecho realidad. Recientemente la familia pudo levantar la casa que tanto quiso Silvio y no dudaron en rendirle homenaje.

Dios es nuestro papá“, se puede leer escrito en tinta roja en las paredes de su nueva casa, construida justo frente a su antigua vivienda. Para la familia todo lo ocurrido con su padre fue culpa del Instituto Brandsen, donde trabajaba y quienes no le advirtieron que había estado en contacto estrecho con pacientes infectados.

Luciano Thieberger

Con mucho dolor recuerdan las últimas palabras de Silvio, dedicada a uno de sus hijos cuando agonizaba a 40 grados centígrados de fiebre, según reseñó Clarín. “Cuando vuelva te hago el bizcochuelo que compró tu mamá, como todos los años, así festejamos el cumpleaños“, dijo antes de que lo vieran con vida por última vez.

“Contrajo el virus trabajando y cuidando de otros seres humanos. No salió a buscar la enfermedad, simplemente nunca le dijeron que atendía a dos personas con COVID-19. Si Silvio hubiera sido el segundo enfermero en morir, no existiría su nombre y María José (su esposa) hubiese estado viviendo en las peores condiciones”, dijo su cuñada, Silvia, quien ha ayudado a la familia en los problemas desde su muerte.

Luciano Thieberger

“Todo es cuesta arriba, pero la vida te va llevando por caminos impensados. Sin tener estudios completos, me convertí en gestora, contadora, abogada…”, agregó.

También se encargó de mover a los niños de escuela, por casos de violencia que estaban sufriendo, y les consiguió asistencia psicológica para saber llevar el proceso por el que pasaban.

Luciano Thieberger

Cuando la familia cobró la indemnización por la muerte de Silvio, unos 5 meses después de su fallecimiento, no dudaron en invertir el dinero en el hogar que siempre quiso el recordado padre. Solo les falta la remodelación.

Nicolás, Agustín, Matías, Gabriel y las mellizas, Giuliana y Brisa, tienen gran expectativa con la casa. Para ellos los espacios son enormes. Tener calefacción en invierno y una habitación propia es mucho para estas criaturas. Imagino sus caras el día en que esté terminada“, comentó Silvia.

“Se espera que sea para este mes. Solo falta completar una parte del techo, la pintura y alguna otra cosa”, agregó.

Familia Cufré

Al entrar al hogar, para homenajear a su padre, se puede ver una fotografía de él junto con la frase “Papá es Dios“.

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