Por Felipe Costa
29 marzo, 2021

Katie Hodgkinson, sufrió la primera vez que vio a una paciente morir. Quizo mantener vivo su recuerdo, así que decidió cuidar una planta que la honrara y hacerlo así con todos sus pacientes. Con la llegada del coronavirus, ha debido aprender a lidiar con el dolor todas las semanas y por ello sigue comprando plantas.

Además de los enfermos que llegan cada día al hospital debido a la pandemia, los médicos, enfermeros y asistentes han debido aprender a lidiar con el sentimiento de ver a pacientes agonizar y otros lamentablemente perdiendo la vida. Detrás de las salas de urgencia se esconde todo un mundo del que la mayoría no es presente y aquellos que están en él, guardan increíbles historias, como Katie Hodgkinson, una médico que la actual crisis sanitaria le ha cambiado su propia vida, contó a Metro.

Katie Hodgkinson

Katie siempre ha amado las plantas, pero la vez que le tocó ver a su primera paciente morir, la naturaleza adquirió para ella otra connotación. Se trataba de una mujer a la cual le diagnosticaron solo 2 semanas de vida y al saberlo, le confesó a la doctora que lo único que quería con el tiempo que tenía era “ver florecer las flores en primavera”.

El personal le llenó la habitación con plantas de interior con tal de intentar cumplirle su último sueño. La noche que falleció, Katie fue hasta una jardinería, donde habían nombrado a todas las plantas. Cuando vio una con el nombre de su paciente, se la llevó.

Katie Hodgkinson

Cree que fue una especie de señal, pero en su método de escape ante la frustración de ver a su primera paciente morir, consideró que sería lo mejor que honraría su memoria, haciendo de un deceso no solo en algo que sucede en el trabajo, sino en una parte de su propia vida. Con el tiempo, tuvo que enfrentar el fallecimiento de otro paciente y decidió hacer lo mismo. Aquellas plantas adornarían su apartamento como recuerdo.

Pero llegada la pandemia, Katie tuvo que comenzar a enfrentar aquello que menos le gustaba y era le hecho de que no podría salvarlos a todos. Al principio era uno, luego un par a la semana, hasta que de pronto veía pacientes morir casi todos los días.

Su piso se volvió una especie de selva, al punto en que no podía seguir metiendo más plantas. Así que uno de sus colegas le aconsejó que consiguiera solo una por semana, porque la crisis seguiría creciendo.

Katie Hodgkinson

Aún con ese consejo, Katie sentía que no era justo, así que buscó otras maneras de homenajear a cada uno. Ya sea plantando semillas, ocupando velas o luces. Aquellas vidas debían estar presentes y así nunca perder la sensibilidad al momento de atender gente o de darle las malas noticias a las familias.

Pese a que ya han sido decenas de personas, para la doctora nunca es fácil acompañar en los últimos momentos a aquellos pronto a fallecer, tenderles la mano a las familias y acompañarlas en su dolor. Cuidar a las plantas la mantiene consciente de la tragedia que vive el mundo y los importante que es cuidarse entre todos.

Katie Hodgkinson

Katie da gracias de estar viviendo sola por el momento, así no molesta a nadie. Con su prometido han buscado una casa para vivir juntos y afortunadamente él le ha respetado sus homenajes, por lo que intentan encontrar la mejor manera de llevarse sus plantas a un lugar donde pueda seguir albergando más. Pese a lo duro que ha sido, se siente feliz de tener a personas que la contienen cuando es necesario y que la han apoyado este duro año. Las plantas seguirán con ella lo que dure la pandemia y toda su vida.

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