«El día que nació Dominic un grupo de amigos plantaron un árbol en nuestro jardín en su honor. Recuerdo pensar: en 10 años más veré ese árbol y pensaré en mi hijo, o lo veré trepar sus ramas»,

Cuando Dominic tenía apenas 10 semanas de vida, los doctores hicieron un sombrío diagnóstico: parte de su cerebro estaba creciendo fuera de su cráneo. El “encefalocele” comprometía parte de su cabeza y comenzaba desde la mitad de su labio, avanzando hasta la parte superior de su cabeza. El pronóstico era oscuro, pero Dominic era un luchador.

Los doctores dijeron a Mary y Mark Grundum, sus papás, que Dominic solo viviría unas horas tras nacer. Si lograba mantenerse con vida, temían que tuviese serios compromisos de salud.

Mary y Mark, que son muy católicos, estaban muy emocionados por la idea de tener otro hijo. Tenían siete, cinco niñas y dos niños, y querían seguir agrandando la familia.

“Al principio nos dijeron que probablemente moriría en unas horas y que deberíamos tratar de disfrutar el embarazo. Con el tiempo el diagnóstico mejoró y los doctores estuvieron seguros de que sobreviviría. Luego de eso, no tenían idea de qué pasaría”.

-Mark Gundrum a Godvine-

El 18 de junio de 2012 nació el pequeño Dominic y, aunque a simple vista era fácil notar que tenía un problema de salud, se mantuvo bastante sano. Su cerebro no estaba formado, pero a medida que crecía la situación mejoraba.

Caring Bride.

Todo avanzaba perfectamente, al punto de que el 18 de diciembre el doctor John Meara del Hospital de Niños de Boston comenzó a planear una cirugía para retirar el saco de tejido cerebral del rostro de Dominic.

Tras meses de planificación -en que analizaremos absolutamente todas las aristas y eventuales problemas a enfrentar- los doctores realizaron la cirugía.

La intervención finalizó con éxito.

“Temían que la pérdida de sangre durante el procedimiento sería mucha para el pequeño cuerpo de Dominic, además de la posibilidad de una infección, pero luego de semanas de preparación, estaban confiados en las proyecciones de un resultado exitoso”.

-Mark Grundum-

¡Mira cómo está de grande Dominic en la actualidad!

Hospital de Niños de Boston.

«El día que nació Dominic un grupo de amigos plantaron un árbol en nuestro jardín en su honor. Recuerdo pensar: en 10 años más veré ese árbol y pensaré en mi hijo, o lo veré trepar sus ramas. Ahora, gracias a tantas personas hermosas en el hospital y fuera de él, estoy emocionado por verlo colgar de ese árbol a medida que ambos crecen y se hacen más fuertes».

-Mark Grundum-

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