Por Vicente Quijada
14 noviembre, 2017

El riguroso proceso de la fisicoculturista empezó en 2011, tras quedar embarazada.

De 89 a 61 kilos. Así de drástico fue el cambio que sufrió Melissa Alcantara, luego de que, en 2011, decidiera cambiar su estilo de vida. Ese año fue madre de Isabella, y se dio cuenta que tenía una dieta alta en calorías y un cuerpo que no la satisfacía. 

El mismo problema que sufre la icónica Kim Kardashian quien, al ver a Melissa en Instagram, no dudo y fue en busca de su ayuda.

La ahora fisicoculturista de 32 años, y radicada en Nueva York, debió cambiar su ingesta de casi 3 mil calorías diarias, cargada a la comida chatarra y procesada, por una de 1,700 a 1,900 calorías por día, y alta en proteínas, carbohidratos y grasas saludables. Ello, junto a un estricto regimen de ejercicio –hora y media al día, seis veces a la semana-, lograron que Melissa compitiera -y ganara- en torneos de fisicoculturismo. 

El cambio es notorio.

Y no sólo ha sido ella. Su esposo la acompañó en su mejoría.

https://www.instagram.com/p/BYy7obmAOnF/?hl=es&taken-by=fitgurlmel

Y ese no ha sido el único gran cambio en la vida de Melissa. Tras el embarazo, y al haber agotado todas las fórmulas para bajar de peso, decidió empezar a dedicarse a su cuerpo. Dejó el trabajo que tenía, tomó uno como garzona para tener más tiempo para enfocarse en eso, y en 2016 escribió su propio programa de ejercicio.

Un año más tarde, ya ganaba su primera competencia de fisicoculturismo, y era contactada por la famosa Kim Kardashian para que la entrenase.

Snapchat/Kim Kardashian

«Voy a comenzar una dieta realmente loca. Estaba buscando en Instagram y me apareció esta fisicoculturista que había ganado más de 30 kilos en su embarazo. Su hijo tiene seis ahora y ella es musculosa».

-Kim Kardashian a Kris Jenner, en Keeping Up With The Kardashians

Si Kim, ahora tendrás que estar a pura lechuga.

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