Por Daniela Morano
17 julio, 2019

«Nos pareció que era una cuestión de sentido común. Él tiene las piernas, yo los ojos- ¡boom! Juntos, somos el equipo soñado», dijo Knecht a Good Morning America.

Melanie Knecht y Trevor Hahn viven en Fort Collins, Colorado, Estados Unidos y ambos dedican gran parte de su tiempo a hacer trekking por las montañas de Colorado. Se conocieron en una clase inclusiva y desde entonces que se convirtieron en la cordada del otro. Knecht nació con una condición llamada espina bífida, un problema en su columna vertebral que la ha mantenido en silla de ruedas toda su vida. Hanh por su lado perdió la visión cinco años atrás producto del glaucoma.

A pesar de las dificultades, han podido encontrar en el otro un compañero/a de aventuras en el amor que ambos sienten por el deporte. Para sus paseos, Hanh acarrea a Knecht sobre su espalda con un arnés y esta lo guía con su voz para subir por el camino designado.

«Nos pareció que era una cuestión de sentido común. Él tiene las piernas, yo los ojos- ¡boom! Juntos, somos el equipo soñado», dijo Knecht a Good Morning America.

Instagram hiking_with_sight

«De esta manera, ambos tenemos un propósito y una responsabilidad», agregó Hahn.

La pareja de amigos registra sus ascensos a través de Instagram y ambos se sienten felices de sus logros. «Me encanta saber que estoy ayudando a otra persona a experimentar lo que yo he experimentado toda mi vida. Sólo el hecho de llegar a la cima, te sientes logrado. La mejor parte es que ella sonría, eso me da un propósito», dijo.

Instagram hiking_with_sight
Instagram hiking_with_sight

Para Knecht la mejor parte es que puede dejar su silla de ruedas por unas horas. «He estado en ella toda mi vida, y es maravilloso sentir que está a kilómetros de mi camino».

Instagram hiking_with_sight
Instagram hiking_with_sight

Su próximo desafío es llegar a la cima de una montaña de más de 4 mil metros de altura. «Siempre estoy tratando de advertirle los obstáculos con mucha anticipación, pero también le digo si está a punto de tropezar con una roca o una raíz. Tengo que interrumpirme a mí misma para dar las instrucciones«, dijo Knecht.

Como último mensaje ambos dijeron que es importante preguntarle a las personas con discapacidades qué les gusta y «no no incluirlos en cosas porque piensan que no podrán hacerlas».

Puede interesarte