Por Diego Aspillaga
22 noviembre, 2019

La historia de esfuerzo y superación de Steven Arendse inspiró a toda su comunidad. «Acá hay un hombre que mejoró por sí mismo aunque no tenía las herramientas necesarias en su momento», afirman.

Steven Arendse parecía ser una persona simple. Con tal de ganar dinero para llevar a su hogar que comparte co su novia y sus dos hijos, el hombre estaba dispuesto a hacer cualquier trabajo que se le cruzara. 

Esta mentalidad fue la que lo llevó a trabajar empujando y ordenando los carros de una cadena local de supermercados 6 días a la semana. Era un trabajo honesto que le permitía poner comida sobre la mesa de su hogar. Su familia funcionaba y estaba orgullosa de él. 

Pixabay

«Cuando empecé no tenía nada y cualquier trabajo era suficiente para mí. estaba feliz de tener algo con que proveer a mis hijos». No me importaba que me miraran en menos. Lo estaba haciendo por mi novia y mis niños, que tienen 6 y 1 año», dijo al portal News24.

Lo que ellos no sabían es que detrás de este simple joven existía un hombre con sueños y ambiciones que nunca se rindió.

Jasmine Arnold

Luego de investigar por internet, encontró un curso de ingeniería mecánica que una universidad impartía en modo online y decidió tomarlo. 

«Me quedaba todas las noches hasta las 12, 1 o 2 a.m para trabajar y estudiar a través de mi teléfono. Admito que mis ojos me ardían mucho con esa pequeña pantalla», agregó.

Pixabay

Para enfocarse en trabajar en el supermercado y terminar sus estudios, Steven decidió no contarle a su familia sobre sus aspiraciones académicas. «Lo hacía solo y afuera de la casa. Ellas (su madre, hermana y novia) pensaban que estaba arreglando el jardín. 

Pasado un tiempo, el hombre rindió su examen final y no supo más de la entidad que le iba a entregar su título. Con miedo pensando que todos sus pagos habían ido al bolsillo de un estafador, esperó impaciente hasta que llegó el día en que recibió su certificación. 

Su familia no lo podía creer. «Estaban en shock cuando se enteraron», dijo.

Con sus papeles en mano, fue orgulloso a una entrevista y quedó seleccionado. Sus días de estudiar de noche y empujar carros de supermercado habían terminado. 

Pixabay

La historia de Steven impactó a las personas que estaban acostumbrados a verlo trabajando en el supermercado. Jasmine Arnold, una de las clientas regulares del local comercial, fue la persona que compartió la historia de Steven en internet tras conocer la razón por la que no seguía trabajando ahí.

«Me dieron escalofríos cuando supe que ya había completado su carrera. Lo conocía y siempre era amistoso, nunca fue mal educado. Es realmente una inspiración», dijo.

«En esta ciudad hay mucha gente que toma el camino equivocado y llegan a las drogas. Acá hay un hombre que mejoró por sí mismo aunque no tenía las herramientas necesarias en su momento», agregó Arnold.

Pixabay

Steven ahora tiene tiempo para pasar con su familia y seguir pensando en su futuro. «Estoy orgulloso, espero que mi vida resulte como espero. No quiero rendirme», dijo.

 

Puede interesarte