Y él solo necesitaba que alguien le hiciera sentir que todo estaría bien.

Para la gran mayoría, los hospitales no son un lugar agradable de visitar. Por lo general allí hay seres queridos enfermos y por ende el ambiente es de pura preocupación. Sin contar todas las máquinas y utensilios extraños que parecen simplemente aterradores.

Bien lo sabe este pequeño de cinco años llamado Shade Thompson, quien tuvo que someterse a dos cirugías en poco tiempo y debió lidiar con todo lo terrorífico que significa un hospital: miedo, dolor, recuperación y esperanza.

Resulta que el pequeño de pronto comenzó a tener ciertos problemas para caminar, hasta que llegó al punto de solo dar pasos con los dedos de los pies, sin apoyar los pies enteros. Por eso los médicos de UPMC Susquehanna Health en Williamsport, Pensilvania, decidieron operarlo.

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Todo iba bien. Slade se estaba recuperando y tuvo que usar una silla de ruedas durante los dos meses siguientes a la operación.

Y justo cuando el pequeño ya había tenido suficiente con esa primera operación, los médicos debieron cauterizar las amígdalas, las adenoides y ambos lados de la nariz de Slade.

La cirugía fue exitosa, pero a nadie le gusta despertar luego de ser operado… y menos, sin nadie conocido al lado.

Precisamente eso le ocurrió al pequeño, que despertó de la anestesia cuando su madre aún estaba en la sala de espera. Como era de esperar, se asustó mucho y comenzó a llorar…. pero afortunadamente, la enfermera que fue a verlo estaba allí para consolarlo y decirle que todo había salido bien y que su familia estaba esperando afuera. 

Facebook @UPMC Susquehanna

Pero el pequeño le preguntó si podía acurrucarlo. Entonces, ella accedió a hacerlo con todo el amor del mundo.

Y justo cuando la enfermera Annie Hager lo consolaba, la madre entró en la habitación y pudo presenciar la bella escena, que de inmediato fotografió para agradecer su noble gesto a través de redes sociales, sin jamás imaginar la cantidad de comentarios y reacciones positivos que recibiría.

Facebook @UPMC Susquehanna

«¡Este pequeño me tocó el corazón, y las hermosas palabras y acciones de su mamá me han hecho llorar dos veces!», escribió la enfermera -que justo ese día no debía trabajar pero que a falta de enfermeros asistió igual- en su cuenta de Instagram. «Esto es por lo que AMO mi trabajo».

¡Más enfermeras como ella en el mundo!

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