Por Cristofer García
26 enero, 2021

“Como el paciente es especial, no entiende la importancia del tratamiento. Entonces me abrazó y logré tranquilizarlo”, dijo el enfermero. Él va mucho más allá de su trabajo, lo único que le importa es su bienestar.

Luego de 10 meses con la pandemia de COVID-19 con nosotros, no serán suficientes los agradecimientos al personal hospitalario, quienes dejan sus vidas para salvar las de otros. Un caso más de ese inagotable esfuerzo es de este enfermero en Caapiranga, Brasil, quien no lo duda al darlo todo por sus pacientes.

Recientemente Raimundo Nogueira Matos, de 38 años, fue visto abrazando a un paciente con Síndrome de Down, contagiado de COVID-19, quien temía al uso de máscara de oxígeno, la cual necesitaba urgentemente. Este enfermero se ganó su confianza, disipó sus miedos y lo ayudó a respirar en un momento crítico.

Unsplash (foto referencial)

“Como el paciente es especial, no entiende la importancia del tratamiento. En este caso, necesitábamos ofrecerle oxigenoterapia con la mascarilla, con ese reservorio; y estaba muy ansioso. Entonces me abrazó y logré tranquilizarlo, acercarme”, detalló el profesional en conversación con UOL.

Tal como se puede apreciar en la fotografía, Raimundo abraza a Émerson Júnior, de 30 años, mientras le pone la máscara en sus vías respiratorias. Esta escena conmovió a los presentes, quienes reconocieron el esfuerzo de este enfermero por cumplir con cada paciente.

Mirene Borges Da Silva

“Hicimos lo mejor que pudimos allí. Ahora está estable, dentro de sus limitaciones“, contó este trabajador de la salud.

No fue menor el riesgo que corrió Raimundo al tomar una medida desesperada por ayudar al paciente. En ese momento no pensó en que podría contagiarse él y aunque estaba protegido por mascarilla y lentes, estuvo en contacto directo con el enfermo.

Unsplash (foto referencial)

“En ocho meses en la primera línea, nunca había estado en esta situación. Las enfermeras apuntan mucho a la bioseguridad. Para mí, es muy importante usar el equipo de protección personal correctamente. Sé el riesgo que a veces puedo correr, pero como es un paciente especial, necesitaba mucho cariño”, comentó.

Quien se encargó de inmortalizar este momento a través de una fotografía fue otra paciente en el lugar, Mirene Borges Da Silva, de 38 años, quien se encontraba contagiada de coronavirus.

“Estaba tan debilitado, sufriendo en el momento de la agonía. Debido a la falta de aire, necesitaba el procedimiento. Entonces el enfermero lo abrazó y él estaba allí en silencio. Pensé que la escena era tan hermosa, era un ángel que estaba en ese momento y eso provocó que agonía que lo sintió pasar. Fue algo tan maravilloso, y la foto lo refleja. Fue un calor de Dios en ese abrazo“, dijo.

Mirene Borges Da Silva

Y es que Emerson, aunque había estado internado anteriormente en un hospital, nunca había sido por una razón tan grave como esta. Afortunadamente, contó con un enfermero de turno perfecto para ayudarlo.

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