Por Monserrat Fuentes
12 enero, 2018

Y un mínimo cambio en el clima podría tener fatales consecuencias en ella.

Ella es Natasha Coates, una gimnasta británica de 22 años que ha logrado grandes éxitos siguiendo su máxima pasión. Sin embargo, no todo en su vida es color de rosa porque desgraciadamente hoy está enfrentando uno de los peores momentos, y todo parece indicar que pronto tendría que dejar de hacer lo que tanto la inspira.

Para los que la conocen, Natasha es una exitosa gimnasta de Inglaterra que ha logrado medallas de oro en las diferentes disciplinas del deporte.

Todo comenzó desde que tenía 8 años, en la liga local de su ciudad. De a poco su habilidad en la gimnasia artística fue creciendo. Pero todo se desató abruptamente cuando tenía 18 le dio una aterradora reacción alérgica.

Hoy batalla con una extraña enfermedad: Síndrome de activación de mastocitos, padecimiento que provoca en los pacientes una alergia a casi todo.

A los 19 tuvo que cambiar su categoría en el deporte a gimnasta discapacitada porque su cuerpo estaba reaccionando de mala forma hasta a algunas comidas. ¿Lo peor? ¡La enfermedad le creó defensas en contra del ejercicio! 

“El síndrome que sufro provoca que mi cuerpo reaccione inapropiadamente a cosas tan simples como la comida, por ejemplo. Si como algo a lo que podría ser levemente alérgica, la reacción química es inmediata”.

Survivor.

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Es alérgica incluso a sus propias lágrimas.

Asegura que las reacciones pueden variar, algunas veces siente como si estuviera bajo el agua, otras veces sienta picazón e irritación, también puede sentir cansancio e incluso sufrir inflamaciones en su lengua y garganta.

Pese a todos los problemas que le ha traído su rara enfermedad, Natasha no se rinde y sigue firme haciendo lo que más le gusta: competir en la gimnasia. Desde que se cambió a la categoría de deportes para perdonas con discapacidad, tuvo que hacer algunos ajustes para poder entrenar de acuerdo con su nueva y extraña condición.

“Cuando hago ejercicio pierdo la sensación de mis codos hacia abajo y rodillas hacia abajo, lo que hace que sea difícil sentir el equipo. Así que cuando estoy en las barras paralelas no puedo sentir mis manos atrapando la barra más alta, solo puedo sentir el arrastre hacia abajo si lo atrapé. ¡Así que crea bastantes barreras, especialmente mientras se hace gimnasia!”, dijo dijo en Scope.org.uk.

Aun con todas las dificultades que ha vivido, dice que no renunciará a su pasión y que seguirá en el deporte hasta que su cuerpo se lo permita.

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