Por Ignacio Mardones
22 febrero, 2016

“Nos pidieron ir a despedirnos, porque no creía que sobreviviría. Recuerdo que le pedí: si te quedan fuerzas, lucha”.

Doug y Melanie Pritchard se estaban preparando para ser padres. Hace tres años que habían contraído matrimonio y lo único que querían era recibir a un nuevo miembro en la familia. Una vez que Melanie entró al hospital para prepararse para tener a su hija, las cosas se pusieron graves. Ella sufrió una embolia y su estado de salud se tornó crítico. Nadie pensó que sobreviviría. Y de hecho, los médicos la declararon muerta.

Doug estaba pasando por un momento terrible, tenía que hacerse cargo de su bebé y vivir la tragedia de su esposa. Afortunadamente, el hermano de Melanie llegó al centro médico y descubrió lo que sucedía en realidad. Gracias a él su hermana pudo recuperarse, aquí puedes ver cómo sucedió todo el proceso y cómo su caso se difundió por el mundo:

httpv://youtu.be/_swNr7Jk0HU

Doug tuvo que prepararse para lo peor. Pensó que de un día para otro quedaría viudo y que no volvería a ver a su esposa

“Nos pidieron ir a despedirnos, porque no creía que sobreviviría. Recuerdo que le pedí: si te quedan fuerzas, lucha”.

 -Doug Pritchard-

El hermano cirujano de Melanie fue al hospital y puso mucha atención en su caso. Tras analizar a su hermana, descubrió cuál era el verdadero problema

“Nunca pensé que mi hermana pequeña sería la primera en irse. No iba a aceptar su muerte”. 

-Orazzio Amabile-

Por suerte, los médicos pudieron intervenir y hacer algo a tiempo. Sin embargo, no todo fue tan fácil… Doug estuvo junto a ella en todo momento

“Sus ojos se llenaron de lágrimas, así que le tomé la mano y le dije que estaba orgulloso de ella. Quería que supiera que estaba con ella, que la amaba mucho”. 

 -Doug Pritchard-

Su situación era difícil. Probablemente necesitaría transplantes de órganos y las posibilidades de que viviera seguían siendo bajas. Doug y ella eran cristianos, así que él comenzó una cadena de oración para apoyarla. Personas de todas partes del mundo les hicieron llegar sus mensajes. Así pudieron recuperar la esperanza. Una vez que todo salió bien, le dieron el crédito al poder de la oración.

Después de una semana, pudo volver a casa. Ahora está en perfecto estado y quedó sin secuelas…

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