Por Luis Lizama
2 octubre, 2020

Su nombre es Miqueas Lionel y vive en Ushuaia (Argentina), al menos hasta hace un tiempo, ya que por sus enfermedades debieron mudarse a Buenos Aires. Todos los esfuerzos rindieron frutos y hoy está sano.

Le ganó prácticamente a todo. El pequeño Miqueas es un verdadero guerrero, un luchador de tomo y lomo. A sus cortos dos años ya sabe lo que es ganarle a la vida.

Recientemente recibió un trasplante de médula, tras una inquietante espera por su leucemia, pero también se contagió de COVID-19 y lo derrotó. Hoy está sano y feliz, junto a su familia, satisfechos por la inmensa batalla que ganaron. 

Brian Alvarengo

Son oriundos de Tierra del Fuego, puntualmente Ushuaia (Argentina), de donde debieron mudarse, por las urgencias de Miqueas, trasladándose a Buenos Aires.

“En un control pediátrico, nos dijeron que Miqueas presentaba tres valores en sangre que no eran normales. 

A los días, le diagnosticaron leucemia mieloide aguda. Tuvimos que hacer vida nueva acá”.

–comenta Brian, el padre de Miqueas al medio TN

Brian Alvarengo

Así comenzaron las quimioterapias y tratamientos, que duraron un mes. En el transcurso se complicaron algunas cosas, el pequeño se había contagiado de otros virus intrahospitalarios. A pesar de todo, el pequeño no se rindió.

Después de la primera ronda de quimios, la enfermedad quedó en remisión. Se abrió una luz de esperanza que rápidamente se cerró, Miqueas volvió a enfermar con más intensidad.

Brian Alvarengo

La única opción era el trasplante. El panorama parecía oscuro y lleno de tristeza, pero después de la tormenta siempre sale el sol.

Como si fuera poco, había contraído neumonía y mucositis, lo que empeoró con las bajas defensas que quedaron tras la quimioterapia.

“Hubo períodos en que levantó más de 39 grados de fiebre. Otros en los que ingresaron hongos en su sangre por las bajas defensas. La pasamos muy mal”.

–comenta Brian al medio TN

Brian Alvarengo

Buscaron donantes internacionales y resultó. Había un donante en Alemania. La felicidad los inundó, era algo poco probable y había ocurrido para el pequeño Miqueas. 

A contraparte el niño sufrió una fractura en la pierna y, debido al intenso tratamiento contra la leucemia, desarrolló una cardiopatía.

TN

“Era una cosa de no creer”, dijo Brian cuando se enteró que su hijo había contraído coronavirus. Esto ya era mala suerte. Sin embargo, la fuerza de Miqueas Lionel pudo con todo.

Superó sus infecciones, la lesión de su pierna, el transplante y la cirugía resultaron a la perfección y todo se esclareció. Llegó la luz. 

Hoy está completamente sano. Su familia está agradecida con todos quienes ayudaron y aportaron a su mejoría. Los milagros sí existen y Miqueas fue testigo de uno. Ahora sonríe feliz.

Puede interesarte