Por Daniela Morano
30 noviembre, 2017

Su nacimiento no fue como el de cualquier persona.

Para Malin Stenberg, la experiencia de la maternidad fue una muy distinta a la usual para una mujer. Ella y su esposo, Claes Nilsson, de Suecia, se embarcaron en un proyecto único para poder formar una familia. Hace un año, Stenberg se convirtió en la primera persona en recibir un transplante de útero. Fue Vincent, su hijo, quien logró que los médicos hicieran un importante avance en la medicina moderna.

La mujer de 37 años, que padece el síndrome de Rokitansky, una malformación en el útero. Se había dado por vencida tras recibir a los 15 años la noticia de que no tenía un útero.

Malin Stenberg
Malin Stenberg

“No estaba preparada para oírlo, no podía creerlo. Pensé que esto significaba que nunca podría tener un hijo. Para eso están hechas las mujeres. Era tan injusto. Me encantan los bebés y los niños y quería saber qué había hecho para merecer esto. Me sentía tan sola,” le dijo a ABC.

Sin embargo, su esposo no podía aceptar la idea de nunca ser padre por lo que ambos conversaron sobre otros métodos en que podrían lograrlo. Y así, llegaron al transplante de útero.

Malin Stenberg
Malin Stenberg

Decidió participar de un proyecto de investigación de la universidad de Gothenburg, el cual consistía en que nueve mujeres recibían transplantes de útero de otras mujeres. Muchas de ellas recibieron el de sus madres, pues ya no lo necesitaban.

Stenberg lo recibió de una mujer de 61 años, amiga de su familia. El proyecto, por estar en fase de experimentación, podía resultar muy mal. En un principio, todos fallaron. Pero persistió.

Malin Stenberg

Para su suerte, el transplante fue exitoso y además quedó embarazada en su primer intento. Vincent ya tiene un año, y cada día crece más fuerte.

Malin Stenberg

Fue un verdadero milagro de la medicina.

Puede interesarte